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martes, julio 21, 2009

LAS CINCO CULTURAS

Imagen: Intelectuales jugando canicas. Tomada de Smart Dogs

Primero, que eran dos culturas, en cierto modo antagonistas. En una esquina estaban los literatos y en la otra los científicos, o algo así, pero no en la sociedad en general, sino en la cúspide, peleándose la influencia sobre los hombres de acción que hacen que las cosas pasen y reparten la plata. Como la mala comunicación entre esos dos hemisferios del cerebro judeocristiano parecía algo muy preocupante, alguien con ideas dialécticas postuló que también existe una tercera cultura, de modo que se completara eso de la hipótesis-antítesis-síntesis.

Pero eso tampoco me gusta. Porque los discordiamos sabemos (aunque no estamos seguros) que eso de hipótesis-antítesis-síntesis es sólo una parte del ciclo dinámico de todas las cosas; ciclo que se cierra añadiéndole paréntesis y parálisis. Como hace poco me vi los crímenes de Oxford, de Alex de la Iglesia, (página web oficial acá) he representado estas etapas con los 4 símbolos pitagóricos mas uno que improvisé para la ocasión, en la figura que va con este párrafo. La hipótesis es el círculo tratando de abarcarlo todo, la antítesis es dos pedazos del círculo cortándose: en vez de abarcarlo todo, cortar y quitar. La síntesis, el triángulo, es como una solución de compromiso entre las dos anteriores, pero ésta es examinada y recontada obsesivamente (paréntesis, representada por el tetraktis pitagórico, símbolo del proceso de contar) llegando a una situación aún más limitada que es la parálisis (el asterisco de cinco puntas).

La hipótesis puede ser algo intuitivo, que le viene a uno a la cabeza sin entender bien cómo, como suele ser el caso de las cosas artísticas, la literatura, y todo eso. En la mayoría de los casos es necesaria una elaboración posterior, aunque algunos se la ahorren por pereza o mala fe (la mayoría) o porque no pueden hacerlo de otro modo (como Hunter S. Thompson, por ejemplo). La elaboración posterior no le quita su carácter de hipótesis, a menos que involucre el núcleo de la cosa.

La antítesis usualmente no puede aparecer sin una hipótesis, y consiste en una propuesta mucho más disciplinada y sensata. A veces, arrogante y hasta miope. Y tiene que basarse en algún tipo de reduccionismo. Es claro entonces cómo es el terreno de los científicos.

Soy el primero en entusiasmarse con la dichosa tercera cultura, es decir, de los literatos que tienen una idea decente de los aspectos esenciales de las ciencias y viceversa. Supongo que ahí estarán autores como Michel Houellebecq u otros por el lado literario, y otros como Steven Pinker por el lado científico. Pero no me hago ilusiones: sé que el curso natural es que la tercera cultura pase del estado de confusión (síntesis) a burocracia (paréntesis), para que finalmente haya parálisis, colapso y todo vuelva a comenzar.

He dicho FNORD.

Adenda:
Parece que alguien más se había ocupado del asunto dialéctico desde una óptica discordiana, aunque en inglés.

lunes, mayo 19, 2008

BORRAR Y MAS BORRAR (II)

Imagen: el profesor Peter Rowlands aprovecha la charla en la conferencia para mostrar el libro de su teoría del universo generándose desde la nada. (le hago más propaganda porque me cayó bien)

Después de la pausa más larga en este blog entre texto y texto, y desatendiendo la recomendación del troll residente de comentar el Informe de Desarrollo Humano, continúo la serie de informes sobre la conferencia de Oxford. Esta va menos por el lado de "esta mañana me levanté y me preparé un pan tostado", y más por el lado de "si no me entienden no se preocupen, yo tampoco me entiendo".

EL ORDEN IMPLICADO

La primera charla la dio Basil Hiley, coautor con David Bohm del famoso libro "El Universo no Dividido", libro que estableció las bases de lo que se ha llamado el "paradigma holográfico". Esta idea sencilla pero poco comprendida ha hecho las delicias de los pensadores nueva era; tanto los que están seguros de sus cosas, como los que buscan desesperadamente justificaciones en la ciencia tradicional.

Lo del orden implicado es una de esas ideas tan poderosas que uno no puede creer que sea tan simple. Es en realidad una manera de interpretar la mecánica cuántica donde en lugar de despreciar la existencia de lo que no se observa como un "seudoproblema" (escuela de Copenhagen) se le da un carácter de realidad latente.

La idea es que todo estado físico está determinado por una información explícita (explicate) y otra implícita (implicate). Al escoger un esquema experimental de observación, uno escoge qué obsrvables van a ser explícitos y cuáles quedarán escondidos como implícitos. El resultado de las medidas de estos observables, desde luego, no lo determina el observador sino el sistema, y no entender este detalle ha llevado a muchos a confundir la influencia del conjunto de observables escogido como una versión trivial e ingenua de "la mente creando la realidad" budista. (para un ejemplo dramático hasta la carcajada, ver acá.)

El orden implicado es otra forma de ver ese cuento de los puntos de vista, que ha inspirado otro tipo de aproximaciones matemáticas. Creo que algunos biólogos teóricos serios y otros medio sospechosos se han inspirado mucho en esta interpretación de la teoría cuántica para desarrollar sus modelos. Sobre los biólogos teóricos serios que menciona el enlace, por cierto, una física australiana me comentó que conocía el trabajo de Eugenio Andrade y sus "demonios de Darwin". Para que vean que no sólo Shakira triunfa en el exterior...

¿CUÁNTICO? ¿DÓNDE?
Otra serie de chaŕlas abordaron el tema de lo que es y no es cuántico. La conferencia se centraba en el uso de descripciones inspiradas en la teoría cuántica para fenómenos fuera de la física, de modo que el tema de dónde funcionan bien es central.

Kirstin Kitto, la física australiana, hizo una especie de inventario de cosas extrañas que tienen representación sencilla dentro de la Teoría Cuántica. Peter Rowlands y Peter Marcer propusieron la imagen del "sistema reescritor universal" algo así como examinar los procesos físicos como un proceso computacional de procesamiento de información. El enfoque de Rowlands, me parece, se trata de buscar cómo la realidad compleja que conocemos puede generarse continuamente. Y las estructuras matemáticas que propone para describir esa generación parecen muy poderosas y razonables. Sin embargo, hay algo en esa teoría que despierta suspicacias en la teoría de Rowlands: tiene vuelos demasiado altos. Es muy extraño que de la noche a la mañana aparezca alguien con una trayectoria poco conspicua diciendo que derivó toda la física contemporánea desde primeros principios. O mejor aún, como él mismo dice, desde "nada".

Como mi tiempo no se genera desde la nada a través de un juego elegantísimo de 5 operadores nilpotentes, paro acá, y cruzo los dedos para que pronto pueda continuar con esta serie de informes. Para que parezca que esto se trata de física de la seria, voy a poner a continuación un diagrama de las raíces de un álgebra de Lie asociadas con unas propiedades de unas partículas fundamentales. Eso lo encontré en un blog de físicos aficionados a hacer dibujitos en LaTeX.

miércoles, enero 23, 2008

SOKAL A LA MENOS UNO

Imagen: Diseño experimiental para medir ondas grav itacionales. Tomado de "Often in Errror"


Buscando software científico para mi trabajo, me encontré un blog excelente que hace parte de algo con el título sugestivo de "the open science project". Alguna vez hablaré de ese sitio, tal vez como una secuela del post de la ciencia plural, pero ahora me ocupa otra cosa.
En un post reciente comentan algo que ha sido llamado "el inverso del asunto Sokal". En el asunto Sokal, unos científicos publicaron un texto intencionalmente abstruso y absurdo en una reputada revista de ciencias sociales, llamada Social Text. El hecho de que el mamarracho haya sido tomado en serio y aún aclamado entre los académicos que padecen "la condición posmoderna" fue un verdadero escándalo, que todavía provoca amargas reacciones.

El caso que comento acá, que salió del proyecto de un sociólogo en la Universidad de Cardiff que estudia a los científicos, que pretende estudiar el caso del estudio de las ondas gravitacionales. En particular, se centra en qué es lo que define a "un experto"

Sin más preámbulos, el experimento del sociólogo Harry Collins consistió en que él, un lego entusiasta del tema de las ondas gravitacionales, llenó un cuestionario con opiniones respecto a ese tema, y también lo hizo un físico que realiza investigación de frontera en eso. El cuestionario fue mandado a 10 expertos en ondas gravitacionales, y 7 de ellos se equivocaron en identificar cuál era el lego, y cuál el experto.

Este resultado ha sido presentado como "la venganza del aficionado", y se supone que es un duro golpe a la comunidad científica. En mi opinión, no la debilita, sino que la fortalece, y ni siquiera es un argumento en contra, sino a favor. Que un aficionado pueda pasar por experto significa simplemnte que el tema de las ondas graivtacionales, como otros tantos en ciencias, aunque requieren mucha artillería matemática de precisión para ser descritos en detalle, siguen siendo intuibles y razonables para cualquiera que esté dispuesto a hacer el esfuerzo de entenderlos.

Otro gallo cantaría si realmente hubiera que rascarse la barba pensativo y fumar pipa como un lacaniano para entender la ciencia, como a veces parece ser el caso con ciertas ramas endogámicas y excluyentes del conocimiento humanístico.

Proyectos como el de Collins y su instituto en Cardiff son, en mi opinión, totalmente necesarios para mantener el carácter dinámico de la ciencia. Lo que sí no es tan necesario es que los propios científicos se preocupen demasiado de ese tipo de cosas, al menos no como parte de su quehacer profesional. Que se lo dejen a los sociólogos, igual que éstos no van a sus laboratorios a decir qué cable conectar dónde. Sin embargo, no niego que es un excelente tema para comentar con los colegas sobre una taza de café.

miércoles, noviembre 14, 2007

KELVINEITOR II

Imagen: Propaganda del Kelvinator, un novedoso electrodoméstico en 1951. Nótese el aire nórdico-vintage de la propaganda, con una estética predecesora del jabón nórdico. Tomada de www.answers.com (ojo, que el vínculo le abrirá una ventana pop-up)

Hoy pasé todo el día en la conmemoración del centenario del legado de William Thomson, primer Lord Kelvin, figura emblemática de la Universidad de Glasgow. Excelente, aunque, al decir de muchos, inesperados los temas que se abordaron. Por mi parte, yo no me quejo.

Y es que, como el que se asome por el vínculo a Wikipedia que puse podrá comprobar, este Lord Kelvin fue uno de esos científicos hombre-orquesta que se dejaban llevar a donde la curiosidad los llevara. Una pequeña lista de sus contribuciones:
  • Cálculo de la edad de la tierra (un poquito descachado, pero alcanzaría a fastidiar a los creacionistas)
  • El analizador armónico, increíble máquina para realizar análisis de Fourier mecánicamente, que vi funcionar el otro día con estos ojos que se han de comer los gusanos
  • La primera transmisión transatlántica de información
  • Récord centenario para la estructura tridimensional de espuma más estable. El problema de Kelvin reza: "¿cuál es la forma de dividir el espacio tridimensional en celdas iguales con la mínima superficie?". Más sobre eso, más adelante.
  • Patentes útiles, y plata como un hijuemadre por desarrollos tecnológicos
  • La termodinámica. ¿les parece poquito? Si es así, ¿les suena la "revolución industrial"? De ahí la escala de temperaturas
  • Posiblemente, primera casa con servicio de electricidad en la historia
  • Primeros pasitos de la teoría de ecuaciones diferenciales parciales
  • Interesantísimo, aunque infructuoso, intento de sistematizar la teoría de los elementos químicos por medio de la Teoría de Nudos, que comenzó a desarrollarse con ese empujoncito. Pueda que volvamos allá, eventualmente
  • Gestión innovadora de la enseñanza teórico-práctica de las ciencias
  • Un largo etcétera
La razón por la que los temas fueron inesperados, es que no se habló del tema estrella de la Termodinámica. Puede consultarse en la página web de la conmemoración los temas que sí se trataron, por lo que me limitaré a reseñar dos.

El primero, la charla de sir Michael Berry, toda una celebridad de la física. Su fama y relevancia se deben a su trabajo con un tema poco apreciado entre los legos y físicos de vieja guardia, pero muy apreciado entre los físicos de nuevas generaciones: las fases. El que haya estudiado electromagnetismo se habrá encontrado con los famosos fasores, y otros trucos que se utilizan para estudiar la sincronicidad en las ondas, por lo general usando números complejos. Sé, por mi contador de visitas, que hay quien llega a este blog buscando explicaciones al respecto. La charla era sobre vórtices. Remolinos. La idea, es que los remolinos son un patrón que aparece por todos lados en la física, y fue desde luego uno de los temas que reclamaron la atención de Lord Kelvin. En particular, Kelvin pensaba que lo que daba estabilidad a los átomos era una dinámica de remolinos en el éter, y como en 3 dimensiones los remolinos definen lineas alrededor de las cuales las cosas giran, los átomos podían clasificarse según las maneras como las diversas lineas se "anudaban" entre sí. De ahí aquello de la teoría de nudos. Tremendamente interesante.

Y lo otro, es lo de la celda de Kelvin. Resulta que a Lord Kelvin le gustaba jugar con espuma, como a los niños. Tanto, que en una carta de su entonces esposa, ella se sintió obligada a justificarlo con la curiosidad científica. Como si fuera tan distinta a las ganas de jugar como niño chiquito. El caso, es que hubo un tiempo en que Lord Kelvin se la pasaba haciendo modelos geométricos de alambre y sumergiéndolos en jabón, para chequear la estabilidad de los patrones de la película que se formaba en ellos. En un artículo que hoy no le hubieran publicado por ser confuso, juguetón y poco conclusivo, contaba el procedimiento por el cual llegó a un resultado elegantísimo con una intuición que parece sobrehumana: La celda óptima se parece a un octaedro truncado en sus puntas, con las aristas ligeramente curvas.

El que habló sobre eso, en una charla tremendamente amena, fue Denis Weaire, la persona que (con un estudiante de doctorado) le bajó el récord a Kelvin con una estructura mejor para las celdas (celdas de Wearie-Phelan). La estructura de Weaire es un dodecaedro regular deformado y también ligeramente curvo. Lo mejor de este asunto, es que todo esto es física de papel, lápiz, balde, jabón, y alambre. Como le gustaba a Lord kelvin. Pero no por eso menos glamourosa: resulta que para los olímpicos del 2008 en Pekín, el diseño ganador para la piscina es un cubo de espuma que usa estos tipos de estructura, logrando una resistencia mecánica impresionante. El edificio está hecho con tubos de acero y bolsas de plástico infladas.

Las otras dos charlas también estuvieron buenas, pero este post ya está muy ladrilludo.

domingo, julio 22, 2007

LA MENTE DE LA MÁQUINA

Imagen: Marvin, el robot depresivo de "The Hitch Hiker's Guide to the Galaxy", en la versión cinematográfica.

Durante esta semana se llevó a cabo en la Universidad de Glasgow una Escuela de Verano en Semántica para Multimedia, y me pareció que ese cuento de la semántica computacional bien vale un par de palabras en el blog.

Semántica es, básicamente, el estudio de los significados. En su aspecto computacional, se trata de la representación formal del significado, una representación que las máquinas puedan utilizar. El desarrollo completo de una semántica computacional (como ciencia y como técnica) llevaría, en cierto modo, a que los computadores pudieran entender.

En ese sentido, esta disciplina parece ser la heredera de la Inteligencia Artificial, programa que conoció su apogeo de los 70s a los 80s y decayó en fama y prestigio ante el gran público durante los 90s.

Como heredera de la Inteligencia Artificial, comparte también un talón de aquiles: la escalabilidad. La mayoría de aplicaciones de Inteligiencia Artificial (tal vez los más famosos fueron los sistemas expertos) fueron construídas para resolver problemas muy concretos y delimitados, y presentan serios problemas para ponerse a funcionar a escalas mayores, y mucho más, para atacar problemas más generales. La Red Semántica todavía requiere mucho trabajo humano, y por lo tanto no es escalable. Hasta que todas las labores puedan ser automática y eficiente, habrá mucho excepticismo. De hecho, el excepticismo pareció ser muy frecuente entre los mismos conferencistas y organizadores de la Escuela. Con excepciones, claro, se puede decir que los principiantes creen en la Red Semántica, pero los expertos no.

La ahora famosa Red Semántica nace con pretenciones mucho más modestas que la Inteligencia Artificial. La idea, es que la información disponible en la red global esté estructurada de una manera que facilite representar conceptos y relaciones entre ellos. Inicialmente, los contenidos de la red, o de un repositorio cualquiera de información, tenían estructuras que facilitaban su manejo a un nivel completamente formal, sin apenas representar relaciones semánticas; era el usuario el que les daba finalmente un contenido semántico a los datos que obtenía. Pero en un momento dado, se comenzaron a etiquetar los paquetes de datos, e incluso se comenzó a darle una cierta estructura de relaciones a las etiquetas, con lo que comenzó el programa (hablo de programa de investigación, en el sentido de Lakatos) de la Red Semántica.

Los lectores con una cierta sensibilidad estética habrán notado que he utilizado adefesios de palabra como eso de "multimedia"... para ellos, malas noticias, porque viene algo peor: el hipertexto. Antes de la red semántica, cuando simplemente se trataba de la red a secas, (o, bueno, la red mundial "world wide web") hubo un trabajo más bien burocrático para unificar formatos en la red, y se llegó a uno suficientemente flexible, que permitía incluir texto y objetos que no fueran texto, y, más importante aún, enlazarse con otros documentos. Ese es el hipertexto. Y el formato se llama html (hypertext markup language, lenguaje marcas hipertextuales). He leído textos posmodernos donde le dan cualidades y poderes sobrenaturales. Incluso algunos geeks informáticos (supongo que con novia en Estudios Culturales) se han tragado este cuento animista; pero no nos engañemos, el hipertexto es sólo un formato para poner cosas distintas enlazadas.

Es feo pero podría ser peor: Vannevar Bush había propuesto llamar al hipertexto "memex". Me da la impresión de que por más inteligentes que sean, el buen gusto no es una virtud común entre los gringos.

Ahora bien, para añadirle a eso alguna forma primitiva de sentido, se ha desarrollado, en una manera también burocrática, pero más abierta, académica y con teoría más profunda, esquemas para incluír estructuras de origen semántico en los documentos. Ahí van algunos

XML: un esquema de sintaxis. La ortografía para poder escribir cosas.

RDF: (Resource Description Framework) Un lenguaje para definir objetos (que representarán a los conceptos) con ciertas propiedades, pero, más importante aún, con relaciones. Así se puede evitar la necesidad de usar definiciones prefabricadas de las cosas, y definirlas cuando sea necesario, en una forma estándar.

OWL: (Ontology Web Language) Lenguaje para describir conceptos, sus propiedades y sus clases, y las propiedades de las clases y sus relaciones.

¿Ontologías, entonces? Si, así les llaman. Es claro que no son las mismas ontologías que vienen con las teorías científicas (el conjunto de cosas que suponen que existen) y mucho menos las abstractísimas teorías filosóficas de lo que existe. Éstas son unas enumeraciones de objetos, clasificados y con algunas propiedades suyas y de la clasificación especificadas, y relacionados entre sí de maneras también especificadas. ¿será eso lo mismo que una ontología de verdad?

La ontología de una teoría científica se parece bastante a una ontología como las que se definen con este lenguaje, pero tiene una diferencia fundamental: su fundamento último está en una técnica experimental que permite el acuerdo intersubjetivo. Dice "existen los fotones" y eso está relacionado con cómo los podemos detectar, que viene a ser unas técnicas de laboratorio, e incluso unos laboratorios concretos, de metal, madera, cerámica, cemento y alguna otra cosa. Pero las ontologías de la red, parten de una comunidad de usuarios (porque hacer una ontología que sirva es una tarea titánica que sólo puede hacer un grupo) que aún da muchas cosas por supuestas: es decir, parte de una posición cultural particular y arbitraria.

La Universidad de Princeton desarrolló una ontología con información lingüística de las palabras del idioma inglés, que es como un hiperdiccionario que puede ser consultado por un computador para, por ejemplo, poner mejores rótulos a los documentos de una colección, o para tareas de ese estilo. Puede consultarse en este enlace. Hay una ontología médica muy famosa, que sirve para organizar el volumen absurdo de publicaciones científicas en el área de la salud.

Pero este texto se llama La Mente en la Máquina, y tiene la foto de Marvin, el simpático robot depresivo. "Aquí estoy, una mente del tamaño de un planeta, llevando a los huéspedes al puente. Digan ustedes que hay felicidad en el trabajo, porque yo no lo haré"

Dejaré entonces a un lado mi divagación sobre cómo este esquema puede ser una nueva de globalización que impone una manera de entender las cosas a todo el mundo civilizado, y pasaré a un ejemplo más interesante en el que pensé mientras asistía algunas de las charlas de la escuela. Todo lo que menciono ya se puede hacer, y es incluso escalable, aunque algunas cosas con algo más de trabajo, si uno tiene una máquina suficientemente potente.

El robot graba su entorno con una cámara. Un sistema de detección de objetos le permite aislarlos, rotularlos, y reconocerlos posteriormente. Todo esto, en tiempo real. Mediante procedimientos lógicos y estadísticos, puede integrar imagen, sonido, e información de otros sensores, a la descripción del objeto. Una observación sistemática del objeto, le permite establecer relaciones con otros objetos que tenga debidamente caracterizados. El robot puede establecer su propia ontología. Define objetos, relaciones y sucesos, y puede utilizar esa información para predecir eventos futuros (aunque, hasta ahora, en una forma no muy sofisticada)

En particular, puede describir la identidad y ciertas acciones de sujetos humanos de una manera bastante eficiente y rápida.

El robot no tiene que ser un robot, de hecho puede ser una cuadrilla de robots autónomos que compartan su información. Lo mismo que hacen con objetos observados en su exterior, puede utilizarlo con objetos en su memoria, incluyendo rutinas y programas; La mayor parte información sobre éstos no es necesariamente estadística, como la de los objetos externos, aunque puede serlo. Puede modificar los objetos de su entorno y los mismos objetos que usa para procesar información con un cierto criterio, para aprender y para otras tareas.

Mi escenario imaginado me deja, sin embargo, algunas dudas:

  1. Si se le permite al robot modificar sus objetos internos, podría tener problemas para compartir su información con otro robot que los haya modificado de otro modo. Hay que establecer un nivel mínimo que no pueda modificar, si se pretende que se comunique.
  2. El "criterio" con el que actúte el robot tiene que referirse a una ontología preexistente. Ahí pueden introducirse, por ejemplo, las leyes de Asimov. Pero me parece que ahí diverge la "inteligencia" de nuestro robot de la humana, porque la motivación humana es un proceso poco racional, que involucra hormonas y mucha bioquímica. Sospecho que el problema de formalizar la motivación es una cosa horrorosamente compleja.
En todo caso, es sugerente la cosa.

Una lectura recomendada, aunque en inglés.

domingo, junio 17, 2007

EL ERROR ES... ¡INFINITO!

Imagen: "Lupa", dibujo de Edwin Sanabria en grafito sobre papel.

Por estos días, me encontré en el blog de Ixelle una mención al tema de la computación cuántica, y eso me trajo un flashback sobre uno de los temas que me han parecido tremendamente interesantes, pero que en su momento, por alguna razón, no lograron captar mucho de mi atención. Se trata de la hipótesis de la finitud de la naturaleza, propuesta por Edward Fredkin, más famoso por ser el padre de la computación reversible.

La hipótesis puede ser descrita, de manera algo incompleta, claro, con una frase:

LA NATURALEZA ES FINITA

O tal vez más bien:

LA NATURALEZA QUE PODEMOS CONOCER ES FINITA

En mi opinión, la propuesta de Fredkin es una consecuencia del cambio del interés de la comunidad académica del análisis funcional (que es el nombre contemporáneo del cálculo infinitesimal) hacia campos de las matemáticas menos basados en en el concepto de infinitio, como la teorías de grupos, de representaciones, de matrices, etc. El cálculo infinitesimal fue desarrollado para proveer el esqueleto matemático de la mecánica newtoniana, que como alguna vez mencioné, fue desplazado como paradigma por el de la "nueva física": la Relatividad y la Cuántica.

Los conceptos del cálculo infinitesimal son adecuados para la descripción de algo que puede ser conocido perfectamente, con infinita exactitud y amplitud, si uno fuera un observador omnipotente. Las llamadas "matemáticas finitas", en cambio, son adecuadas para las descripciones hechas por un observador más limitado, casi diríamos humano, que se contenta con conocer un número limitado de datos concretos sobre un sistema, con una exactitud también limitada.

En diversos ámbitos, siempre me ha sorprendido cómo se utiliza mal el concepto de infinito, aún en textos que claramente son rigurosos en otros aspectos. Cuando uno dice infinito, debería preguntarse si no quiere decir alguna de las siguientes cosas:

  1. Algo muy grande. Es un error craso decir que algo es infinito sólo porque es muy grande.
  2. Algo cuyos límites no podemos alcanzar. Esto se acerca más al concepto de infinito, pero sigue sin serlo. En matemáticas se habla de algo "no acotado", y uno podría intentar hablar de cosas con "límites inciertos"
  3. Algo que trasciende todo lo que somos o conocemos. Como el canal Infinito, que ha tomado ese nombre, presumiblemente, porque se suele describir con ese concepto cierta dimensión espiritual trascendente del hombre. Si uno hablara de algo que trasciende no sólo lo que somos o conocemos, sino lo que podemos llegar a ser, o podemos llegar a conocer, se acerca más, pero sigue estrictamente sin ser infinito.
Para no concluír este texto sin ninguna mención concreta a la hipótesis de Fredkin, voy a poner 4 de los supuestos de la hipótesis de Fredkin, como los ha citado el mismo Fredkin en "Cinco grandes preguntas con respuestas bastante simples":
  1. A alguna escala, el tiempo, espacio y estado son discretos. Es decir, que no cambian contínuamente, sino por saltos.
  2. El número de posibles estados de toda porción finita del espacio, es finito.
  3. No hay infinitos, infinitésimos, o variables aleatorias generados localmente.
  4. Los procesos fundamentales de la física son un proceso determinista digital (discreto)
Para no extenderme, sólo contaré que Fredkin muestra de una manera muy convincente, que toda la evidencia de que dispone la física es compatible con esa hipótesis. En mi opinión, esta hipótesis tendrá una poderosa influencia en toda ciencia futura.

martes, mayo 29, 2007

ADMIRE AL SAURIO VEGETARIANO

Imagen: La gente de bien, como los de la foto, no tendrán que oir más cuentos chinos sobre moléculas que se replican.

A riesgo de farandulizar un poco este blog (no hay mucho que perder con eso) me tomo la libertad de hacer una reseña a una noticia que me encontré en The Guardian.

Si usted, querido lector, quiere averiguar por sí mismo por qué el finado Hunter S. Thompson decía que el Derby de Kentucky es decadente y depravado, y se asoma por esos parajes de ese país ejemplar, le tengo el plan perfecto para pasar una mañana de ese guayabo (resaca) tan sureño que seguramente provocan los "mint juleps". Vaya al primer museo creacionista del mundo. Supongo que será gratis, aunque con esos cristianos nunca se sabe.

Tal vez esta noticia no me hubiera motivado a escribir una entrada en mi blog, si no fuera porque con una cierta saña, bajo la foto de un Tyranosaurius rex los periodistas del diario británico escriben:

"El Tiranosaurio era vegetariano y convivía con los humanos, afirma el Museo de la Creación"

"Tyrannosaurus rex was vegetarian and lived alongside humans, the Creation Museum claims."

No se puede decir que el artículo de The Guardian sea totalmente objetivo, si tomamos en cuenta que cita a un crítico anónimo del museo que dice "el museo de 27 millones de dólares será el primer museo del mundo cuyas exibiciones son casi todas falsas".

En mi opinión, si tienen toda esa plata para tratar de convencerlo a uno de que cosas como que el cañón del colorado lo hizo el Diluvio Universal en 40 días (con sus noches, claro), lo que tienen ahí debe ser todo un show hollywoodesco. No llevaría a un hijo pequeño e impresionable a que intenten lavarle el cerebro, pero yo iría de buena gana (si no me toca pagar).

Además, tal vez se referían a aquella banda de glam, probablemente aficionada a la hierba.

Adición posterior: ¿porqué los colegiales gringos son tan proclives a las masacres? Allá ya encontraron la respuesta: ¡porque les enseñaron la teoría de la evolución!

domingo, marzo 18, 2007

SE DEJA ENTENDER

Imagen: Código criptográfico, tomado de Principia Discordia.

Últimamente he estado ocupado por dos cosas. En mis horas de trabajo está, por supuesto, mi trabajo. Y en mi tiempo libre, está el blog, y todo ese alboroto del sabotaje de los blogs colombianos.

Pero eso ya me enferma. Dejé mi opinión en muchos lugares, y muchas veces. Quiero pasar a temas mas interesantes.

Hace un tiempo encontré un texto muy inspirador del físico Paul Davies, acerca de por qué podemos entender parte del universo. O por lo menos, predecirlo. ¿Debe ser así? Por supuesto, somos una especie muy arrogante, y algunos de nosotros creen realmente que hay un dios que nos nombró administradores de su creación. Sin embargo, el caso es que no me siento inclinado a pensar en nosotros, los simios rosados, como depositarios de un papel tan importante entre todos los animales existentes y posibles, o incluso entre los seres vivientes.
Hay, para mí, algo misterioso en nuestra capacidad de entender tanto sobre nuestro universo enorme y complejo, un universo que podría ser quizás incluso más enorme y más complejo. Aquí está el texto de Davies. Al transcribirlo, tomé el atrevimiento arriesgado de cambiar una palabra por otra, en aras de la claridad. Después explicaré porqué cometí esa inexactitud flagrante:
Primero, debemos notar que nuestro modelo mental del mundo es sí mismo una comprensión algorítmica(*). Si el mundo no fuera comprensible de esta manera, no podría haber cognición. Asi, el hecho de que existamos como observadores, fuerza en el universo esa característica de la comprensibilidad algorítmica. Por supuesto, este razonamiento antrópico no constituye una explicación de porqué el universo es comprensible, él simplemente nos dice que que no podríamos estar por ahí para discutirlo si no fuera así. (hay otra condición antrópica: la existencia de organismos biológicos implica profundidad. Un universo algorítmico incomprensible sería necesariamente poco profundo.)(**)
En segundo lugar, hay una amplia clase de sistemas físicos, los sistemas caóticos, que no son algorítmicamente comprensibles [ 2 ]. Uno puede imaginar un universo donde no hay regularidades en absoluto, solamente caos. El hecho de que hay cosmos más bien que caos es el punto de partida de la ciencia. La existencia de regímenes dinámicos no caóticos es un hecho profundo de la naturaleza, y uno puede pedir explicaciones al respecto. No sé si alguna vez tendremos tal explicación, o qué clase de explicación podría ser. Pero un razonamiento podria ser así: La naturaleza no-caótica de muchos sistemas parece descansar en la linealidad aproximada de su comportamiento, y ésta, a su vez, depende de la pequeñez de ciertas constantes de acoplamiento, de correcciones radiativas, etc. Actualmente no tenemos una teoría de las constantes de acoplamiento, pero podría emerger una de las teorías de gran (o super), unificación. Si se encuentra una teoría unificada satisfactoria que restrinja estas constantes, constituiría una respuesta parcial al porqué el caos se mantiene a raya.
Contener el caos, en el sentido técnico es una condición necesaria, pero no suficiente, para la comprensión algorítmica práctica. Uno puede imaginar un mundo en el cual los algoritmos relevantes sean impenetrablemente complejos, demasiado complicados para ser descubiertos por la investigación sistemática, o aún ser demasiado complicados para probarlos en un tiempo comparable a la edad del universo por cualquier sistema concebible de cómputo. Parte de la razón de la simplicidad evidente de los leyes de la física recae en la característica clave de la localidad. Si todo en el universo interactuara recíprocamente con todo, de una manera altamente no local, no podríamos desenredar todos los componentes para descubrir los algoritmos.

(*) Algoritmo es una receta para manejar símbolos paso a paso, para descubrir u operar con las relaciones entre representaciones de cosas observadas. Aquí es donde cometo mi atrevimiento. El autor no habla de comprensibilidad algorítmica, sino de compresibilidad algorítmica. Lo que el autor quiere decir con compresibilidad, es que se abstrae una parte de la naturaleza para representarla, comprimiendo entonces un supuesto algoritmo total en uno pequeño, y tratable. La "comprensión", por otro lado, tiene que ver con abarcar con la mente, que sería el proceso opuesto: es decir, ir del algoritmo limitado y aproximado, al comportamiento total de la naturaleza. Sin embargo, dado que un proceso es simplemente el reverso del otro, y que uno tiene una intuición más clara de la comprensión, utilicé esa palabra.
Nuestra comprensión se basa en representar una parte separada de realidad, separar sus componentes en un cierto sentido, representarlos, y representar algunas de sus relaciones. Si la comprensibilidad algorítmica es posible, este procedimiento nos conduciría a reproducir algunos comportamientos de la naturaleza bastante exacta.

(**)No entiendo completamente a qué se refiere Davies con profundidad. Aún así, encuentro esta afirmación bastante sospechosa. Podría ser uno de esos casos en los que la limtación en el tipo de formas de vida que se conocen limita de una manera injustificada la manera cómo los físicos piensan en la vida.

[ 2 ] Ford, J. "what is Chaos, that we should be mindful of" ("cuál es ese caos del que debemos saber") The New Physics, Cambridge University Press, 1989, pag. 348

El texto anterior fue tomado de "Why is the physical world so comprehensible?" ("¿por qué es el mundo físico tan comprensible?") un capítulo de "Complexity, Entropy and the Physics of Information" ("complejidad, entropía y la física de la información"), un libro de memorias del instituto Santa Fe, editado por Wojciech H. Zurek en 1989.
El capítulo entero es mucho más largo que el texto, pero extraje el pedazo que me pareció más sugerente. Esa parte del texto, realmente, no explica mayor cosa. Simplemente plantea preguntas. Y ésa es la manera en que deseo termiar este texto. No me propongo enseñar o explicar, apenas poner estas dudas perturbadoras en la mente del lector. Creo que vale la pena, aunque son preguntas que pueden ser un poco incómodas.

Puede encontrar la versión en inglés de este post, y el texto en inglés, en el otro blog.

jueves, enero 04, 2007

LA CIENCIA PLURAL

Para nadie es un secreto que el hecho de como la ciencia ha acumulado tanto conocimiento, y la capacidad de las personas para abarcarlo es limitada. Por eso, de un tiempo para acá la casi totalidad de la investigación científica se realiza en un esquema especializado y burocratizado que comienza a frenar su desarrollo.

En áreas donde el desarrollo es urgente, como por ejemplo vacunas contra los cada vez mas elusivos virus, la ciencia pierde la carrera por falta de agilidad. Pero lo que la vuelve lenta es lo mismo que la vuelve rigurosa, y no se puede simplemente soltar lastre para correr mas rápido.

En el caso de las ciencias biológicas, la presión de las casas editoriales, que hacen mucho dinero con el manejo de la información sobre avances en ciencias de la salud, y de las compañías farmacéuticas, que hace tiempo se salieron de toda proporción razonable en sus reivindicaciones de patentes, han bloqueado casi completamente la investigacion en ciertas áreas, y la han frenado en otras, además de excluír al tercer mundo de una buena parte de la investigación. Sin embargo, el hecho de que aún para estas instituciones es necesario que la ciencia avance, y rápido, ha dado lugar a concesiones como que se reconozca y tolere la existencia de servicios de preprints en biología, y que cada dia crezcan los servidores gratuitos de artículos, como HighWire, de la universidad de Stanford.

Parece ser, sin embargo, que antes de que pudiéramos asistir a una deceleración del desarrollo de la ciencia, vamos a tener una metodología que le de una mano para salir del atolladero de la burocratización.

los preprints en arXiv

Imagen: el logo del ArXiv... ¿serán pastafaris?

El problema de sacar los resultados de investigaciones en física y matemáticas a tiempo llevó en 1991 a Paul Ginsparg, de la Universidad de Cornell, a desarrollar un servidor de preprints, que permitiera acceso a los artículos recién producidos por los investigadores mientras pasaban su (a veces demasiado largo) proceso de arbitraje para ser publicados en una revista científica.
Mientras trabajaba en el laboratorio nacional de Los Alamos (el mismo de la bomba atómica, que sale además en un capítulo de los archivos X) Ginsparg puso a punto lo que podríamos traducir como el Archivo de impresiones electrónicas de Los Alamos, que pronto sería conocido simplemente como arXiv.org.
En un principio, el servidor aceptaba cualquier artículo en un formato adecuado, simplemente confiando en el criterio de los autores, que se cuidaban de poner productos de calidad en el servidor, para cuidar su imagen académica. Pero, desde luego, lo que aparecía ahí no estaba necesariamente avalado por nadie, y no podía ser tomado completamente en serio hasta ser publicado.

A principios del 2004, en vista de la proliferación de artículos de dudosa calidad ¿sería por mi tesis de maestría?, tuvieron que implementar un sistema de aprobación (endorsement), que sin embargo puso también un freno al floreciente y tremendamente ágil intercambio de información a través del Archivo. Un caso aparentemente bastante desafortunado es el del bloqueo al doctor La Violette, del cual reconozco no saber lo suficiente para pronunciarme.

Es un hecho que al no ser revisados por expertos, los artículos en Los Alamos pueden tener errores o ser el resultado de prácticas fraudulentas, si bien parece ser el consenso general que el uso cuidadoso de estas fuentes no ha llevado hasta el momento a problemas serios.

Wikipedia

Pasando a un contexto mas general, que no abarca sólo la ciencia, es importantísimo aquí el fenómeno de Wikipedia.

Este ha sido un paso adelante en la pluralización y agilización del conocimiento, una plataforma novedosa y revolucionaria para la edición colaborativa de contenidos. La idea, es que en Wikipedia una gran comunidad de colaboradores voluntarios construye los contenidos con sólo el consenso de sus criterios de rigor y un puñado mínimo de reglas:
  • Puntos de vista objetivos, que no reflejen intereses de grupos o personales
  • No se permite incluir resultados de investigación originales, sólo reporte de conocimientos de otros.
El resultado está cobijado bajo una licencia de documentación libre GNU, llamada también derechos de copyleft, por oposición al copyright. Este tipo de licencias de contenido libre involucran una evolución interesantísima de la ética Hacker de los 80s, que merece de por sí sola un post, por lo cual lo voy a dejar ahí.

la Web 2.0 y la ciencia

Imagen: logo de OpenWetWare. Mas adelante explico de qué se trata.

No soy un experto en lo que significa la web 2.0, pero digamos, por lo pronto, para poder hablar de ella, que es simplemente una implementación de características técnicas mas dinámicas (que permiten cambio en el tiempo fácilmente) y que tienden a incorporar todos los aspectos de la información en un solo esquema global.

Cuando uno busca qué es la web 2.0 se encuentra un montón de cháchara de vendedores, una pizca de información sepultada bajo toneladas de propaganda. Es por eso que es inevitable que uno tienda a pensar que la web 2.0 es una pendejada, una campaña publicitaria para darle un carácter revolucionario a algo que no lo es. Sin embargo, pienso que sí es un hito importante en el desarrollo de la tecnología informática.

Con ayuda de Wikipedia (que a su vez cita a Tim O'Reilly y John Batelle, dos de los que salen en otros lados con peroratas de mercachifle), he podido extraer las características principales de la web 2.0:

  • Está desarrollada completamente en la red. Es decir que no está localizada, sino que se implementa en la intrincada red de interconexiones que son los enlaces de documentos y plataformas en toda internet.
  • Se basa en la actividad colectiva
  • Su núcleo no son ya programas o aplicaciones, sino grandes estructuras de datos, como por ejemplo bases de datos de enlaces, directorios, etc.
  • Facilita la actualización automática. El sistema está hecho para mantenerse al dia
  • Usa formas de programación ligeras y versátiles. Nada de cosas pesadas e incompatibles con todo (¿cómo va a hacer ahora Microsoft?)
  • No funciona sobre un equipo, sino que puede basarse en el funcionamiento coordinado de varios. Son los mismos Efectos de red, dados por una arquitectura para la participación que han hecho tan competitivos a esquemas como BitTorrent para bajar datos masivamente. Lo que llaman la La Cola Larga (The Long Tail, que todavía no entiendo bien)
  • Se basa en juntar arreglos de sistemas y de sitios diferentes, poniéndolos a trabajar juntos en la misma manera que los esquemas de Código Abierto (OpenSource) donde se pone junto el trabajo de mucha gente para hacer, por ejemplo, un sistema operativo, un manejador de escritorio, etc.
  • Proporciona las herramientas para modelos de comunicaciones (claro, a estos no se les ocurre más que llamarlos modelos de negocios) que les permiten controlar la transmisión de datos y servicios con ciertas garantías.
En fin. ¿qué tiene eso que ver con la ciencia? Bueno, para empezar, que permiten manejar el conocimiento científico de una forma mucho mas ágil.

Hace ya algún tiempo el MIT decidió hacer público el material de todos sus cursos (OpenCourseWare), que está disponible en internet, principalmente como archivos PDF y PS. Una muy buena idea, que le ha traido a esa unviersidad mayor influencia académica, sin hacerle perder nada de nada, tal vez sólo un esfuerzo pequeñísimo. Sin embargo, unos PDFs para bajar no son lo que uno pueda llamar una plataforma dinámica de manejo de información.

Por eso, apareció una propuesta nueva: OpenWetWare, que pretende combinar el peso académico de un OpenCourseWare como el del MIT, con la agilidad y ventajas de Wikipedia, o de las páginas wiki en general. El nombre, lleno de sentido del humor como la mayoría de las cosas que se inventan los fanáticos del conocimiento libre, se basa en la idea de WetWare, que es una manera de llamar la sesera, es decir, el hardware humano, que obviamente no es "hard"(duro) sino "wet"(húmedo)

Es algo que está en desarrollo, y cuya historia pueden consultar en la página web, pero traigo a colación los "propósitos de año nuevo" que los desarrolladores buscan para los siguientes años:
  1. Tener suficientes usuarios para poder hacer uso de efectos de red, es decir, tomar ventaja de la distribución de tareas.
  2. Todos los usuarios aportarán al sistema
  3. Sólo algunos derechos serán registrados
  4. Actualización permanente (estatus beta perpetuo)
  5. Establecer una comunidad de colaboración

Consecuencias para el futuro


¿será que eso nos saca del atolladero, antes de que éste se vuelva visible?
En todo caso, parece ser que la ciencia va a cambiar la cara de una manera que todavía no nos imaginamos. Algunas de las consecuencias que yo vaticino para la ciencia, e incluso para la cultura, son:
  • Se va a ver severamente afectado el concepto de propiedad privada, al menos, sobre el conocimiento. La comunidad científica va a aceptar cada vez con mayor naturalidad el hecho de que el conocimiento no tiene dueño, con la evidencia que da la constatación cotidiana.

  • Se va a ver severamente afectada la noción de individuo, ya que la interrelación con los demás va a volverse mucho mas marcada, en términos de lo que produce. Cada vez va a diluirse más el trabajo de una persona en el de un grupo colaborativo, o tal vez muchos, y esos grupos cambiarán con el tiempo, apareciendo y desapareciendo. Es algo que ya se ha visto, aunque aún la ética centrada en el individuo y su círculo cercano han resistido el embate. Digamos que, con el tiempo, engordar la hoja de vida va a ser algo mucho más irrelevante que ahora.

  • Va a ser mucho más fácil investigar sobre temas que estén más a la vista, pues la investigación secreta, como la investigación militar o la investigación secreta de las farmacéuticas va a verse en severa desventaja frente a la investigación abierta. Y finalmente, se terminarán desclasificando los resultados de la investigación secreta, y legal o ilegalmente, estarán a la disposición de todos.
¿muy tostado?

jueves, diciembre 28, 2006

FNORD (una herejía discordiana)


FNORD da lugar al cero, el cero da lugar al uno, el uno da lugar al dos, y el dos da lugar a FNORD. Hay que tomar en cuenta, sin embargo, que FNORD es equivalente a cero, o a uno, o a dos, en un sentido que ni cero, ni uno, ni dos, son equivalentes entre si.

Use FNORD para convertir ordenamientos direccionales, lineales y útiles, en ordenamientos cíclicos inútiles y complicados, en las alas de los cuales usted puede cansar su intelecto para regocijarse en su fracaso.

FNORD definirá un marco para la consideración de las medias (calcetines) impares, los pisapapeles demasiado livianos, y el anillo de materia indefinida que se forma en las botellas de salsa de tomate, en términos de la resolución abierta de rótulos autoderogatorios.

Usted puede hacer uso gratuito de FNORD para desenmascarar el carácter negativo de cualquier valoración positiva y de cualquier técnica de depilación, con lo cual usted podrá darse un paseo casi gratuito por el infierno guiado por audiolibros de autosuperación.

Comuníquese y cúmplase FNORD

miércoles, diciembre 06, 2006

CIENTÍFICOS BRITÁNICOS DESCUBREN QUE...

Desde hace algún tiempo, en los lamentables medios de comunicación colombianos suelen rellenar pequeñas franjas de los noticieros, periódicos, etc., con una nota científica que comenzaba con "científicos británicos descubren que..." y a continuación, leían un cable de la BBC donde explicaban algún experimento biológico-social con alguna relación con las relaciones entre hombres y mujeres, o algún tema suficiente frívolo para que las presentadoras anoréxicas no tuvieran que esforzarse demasiado en demostrar interés en la noticia.
Ese tipo de noticias en realidad me divierten, aunque se trate de investigaciones que yo no consideraría más dignas de presupuesto que otras que pondrían tal vez más en apuros a una presentadora colombiana de noticieros.

No tengo información para inferir que haya algún mecanismo con el cual las universidades británicas se beneficien de su imagen ante el público raso, pero sí se que acá se hace un esfuerzo continuado y coherente para atraer la atención del público hacia la ciencia. Los Concejos de Investigación en las distintas áreas de la ciencia contratan constantemente estudios de científicos sociales para averiguar qué intereses tiene la opinión pública en la ciencia (para la muestra, un botón)

Hace poco, un profesor del Departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad hizo una charla informal sobre el programa de Grandes Retos (Grand Challenges) que inicialmente se lanzaron en los 80s para incentivar la investigación en computación, principalmente, y después se diversificaron. Están tratando de engranar una especie de aparato publicitario para la ciencia, con unos mecanismos de financiación de proyectos y de colaboraciones. La idea, es que con proyectos que el público ve y aprueba, se puede mantener funcionando un sistema que ponga a andar proyectos que la gente no entiende pero son aún mas necesarios.

El Reino Unido es el segndo pais del mundo con un mayor número de universidades en el famoso top 1000 que elaboró la Universidad de Shanghai, aunque me atrevería a afirmar que, al menos en los campos que yo he estudiado, la proporción de 10 a 1 en el número de universidades posicionadas, que existe entre la cifra británica y la cirfra norteamericana, no se mantiene en avances científicos, donde están, yo diría, casi a la par. Y eso es una suerte, porque en los Estados Unidos la gran mayoría de la investigación tiene financiación privada y está ligada a los intereses de los grandes capitales (especialmente, el complejo militar). No se puede esperar, por ejemplo, que en los Estados Unidos haya una cantidad significativa de investigación en fuentes de energía alternativas al petróleo.

Aunque la preocupación democrática por qué clase de ciencia quiere la gente es en principio algo bastante deseable, hay quien llama la atención sobre los peligros de eso. En un artítuclo de The Guardian Alok Jha, un corresponsal científico del periódico llama la atención sobre ciertas fallas en el criterio del gobierno británico para manejar los asuntos científicos.

Comienza reconociendo el interés de Tony Blair y su partido laborista en la ciencia, que contrasta con el desinterés rampante de los tories, más conservadores. Sin embargo, este interés parece ser rebasado por una actitud populista que los ha motivado a darle mayor importancia a la popularidad de ciertos aspectos de la política científica en el público en general, que a los consejos de sus asesores científicos.

El corresponsal ve con preocupación el hecho de que se ha dado un cierto margen a la enseñanza del creacionismo, y los medicamentos homeopáticos hayan logrado un mayor reconocimiento por parte del gobierno del que los científicos de la salud están dispuestos a darle.

Ninguno de esos problemas son realmente preocupantes o decisivos para la fuerte y bien establecida ciencia británica, pero, advierte Jha, parecen ser un síntoma de que la opinión ha dejado de creer en el rigor de la validación experimental del conocimiento, y comienza a darle mayor importancia a otros argumentos.

Personalmente, pienso que el populismo del gobierno británico aún no llega a pisar terrenos peligrosos para la ciencia, especialmente, después de mi experiencia del total desinterés tanto del gobirerno colombiano, como de la propia opinión pública, respecto a la investigación y a la ciencia en general.

sábado, octubre 28, 2006

EL OBSERVADOR LIMITADO

Pronto por fin me voy a atrever a comentar algo que, en general, me parece problemático comentar, y es porqué esos cuentos de la lógica cuántica, y en general, todas esas descripciones novedosas que han provocado un remezón en una disciplina particular, se comienzan a probar en disciplinas completamente distintas, con la esperanza de lograr avances revolucionarios. Lo que algunos, con razón o sin ella, echan en un solo costal y llaman "el nuevo paradigma".

Para ambientar la discusión, voy a hablar antes de lo que sería el anterior paradigma, el que imperó durante el siglo XX, al menos entre los físicos. El texto sobre el nuevo paradigma, vendrá después Eso de los paradigmas, y el hecho de que esté de moda clamar por uno nuevo, vale la pena aclararlo primero con unas definiciones que le debemos a Thomas S. Kuhn, la de la ciencia normal, y la ciencia revolucionaria. Kuhn notó que había dos tipos de dinámica bastante diferentes en el desarrollo de la ciencia, y por eso, las caracterizó aparte

  • Ciencia normal, es la investigación que se realiza simplemente acumulando datos experimentales, generando sólo hipótesis concretas a partir de las teorías establecidas, y limitándose a afinar algunos aspectos puntuales de las propias teorías

  • Ciencia revolucionaria, es la investigación que da lugar a la falsación de un gran cuerpo conceptual, sea una parte importante de una teoría, o incluso varias de ellas completas.
Aunque Kuhn explicó hasta el cansancio que la mayoría de lo que sabemos viene del primer tipo de investigación, y que necesariamente es la actividad que debe predominar en el tiempo, los que lo han leído superficialmente creen que lo que él hizo fue decir que la ciencia normal es mala, porque es aburrida, y la ciencia revolucionaria es buena, porque es exitante. Otros, menos ignorantes, simplemente dicen que nuestra época es diferente a todas las demás épocas (una actitud un poco adolescente, a mi parecer) y que estamos llamados a dedicarnos sólo a la ciencia revolucionaria, porque la otra es para épocas más reposadas.

Y ahora, por fin, puedo aterrizar en el tema del dichoso observador limitado, que mis amables pero escasos lectores probablemente no se imaginen aún qué carajos es. Cuando Newton comenzó a pensar su "filosofía natural" (es decir, su física), él se inspiró en una cierta idea religiosa de un Dios todopoderoso, que en esencia era también un observador todopoderoso. Dios ni siquiera tenía que medir, pues todo estaba, por principio, en su mente, con pelos y detalles. Y la forma como esta idea se plasmó en una física tiene varios aspectos, de los cuales me interesan dos: Dios observa desde un punto de vista privilegiado (absoluto) y Dios observa todos los aspectos de las cosas al tiempo, con precisión infinita. Esta idea, que hoy, siguiendo a Kuhn, diríamos que era parte de un paradigma, lo guió en su creación revolucionaria de una nueva teoría física.

Varios siglos de ciencia normal siguieron a la revolución que supuso la aparición de la ciencia moderna, y comenzaron a aparecer resultados que no cuadraban bien en el esquema newtoniano. Unos fueron los que resuoltaron de la observación de los fenómenos electromagnéticos, que después de idas y venidas que les ahorraré a mis lectores, desembocaron en la conclusión de que para describirlos había que renunciar a la idea de un punto de vista absoluto para el movimiento (un marco inercial absoluto). Se formuló entonces la Teoría de la Relatividad. Otros resultados, llevaron a la conclusión de que para describirlos había que renunciar a la posibilidad de un observador omnipotente, porque ciertas características no se podían determinar simultáneamente (observables incompatibles) Apareció la Teoría Cuántica.

Estas dos dificultades del paradigma newtoniano dieron lugar a dosrevoluciones paralelas que abrieron el siglo XX con una gran agitación intelectual (junto con otra revolución marcada por la aparición de las vanguardias artísticas, y otras revoluciones aún más dignas de ese nombre, en las que probablemente está pensando el lector).

Para los aficionados a hablar de paradigmas, surge la pregunta del millón: ¿Hubo uno, o varios paradigmas, que hayan inspirado estas nuevas teorías? Me atrevería a conjeturar que el hecho de que haya sido posible pensar en estas teorías estuvo en alguna medida moldeado por el proceso de industrialización acelerada, con los desarrollos tecnológicos que lo provocaron y que él mismo provocó.

Tal vez, en el siglo XX era más atractivo pensar en un observador con los pies sobre la tierra, que revisa sus máquinas consciente de su limitación, a un relojero que construye un reloj perfecto que nunca va a necesitar mantenimiento.Diera la impresión de que Newton estaba más consciente de la inspiración metafísica de su trabajo que los artífices de las grandes revoluciones (científicas, al menos) del siglo XX. En realidad la relatividad, y en particular la Teoría General de la Relatividad, tomó algún tiempo para ser comprendida cabalmente por la comunidadcientífica, y con la Teoría Cuántica todavía estamos despelucándonos. Es fácil decir hoy en dia que el quid del asunto en el paso de la Física Clásica a la Física Cuántica está en la renuncia a la posibilidad de un observador omnipotente, pero no creo que alguien lo hubiera podido decir a principios del siglo XX, y menos aún que le hubieran parado bolas en ese tiempo.

COMPREN, COMPREN