domingo, junio 22, 2008

CUNA DE LA BOMBA QUE REBOTA

Imagen: el Lancaster I suelta la bomba que rebota, probablemente en la costa inglesa en un ensayo de ese gran barril explosivo que tumbó una represa alemana durante la segunda guerra mundial. Tomada de Stephen Years dot com (aparentemente un buen blog).

Hace tiempo había oído, probablemente en un documental, sobre la bomba que rebota (bouncing bomb). No me acuerdo mucho, porque normalmente esas vainas de guerra no me impresionan demasiado. Creo que todas las guerras han sido básicamente un montón de gente dándose machete en un barrial sin ton ni son. Ni siquiera me interesa verificar si todo ese cuento de la "estrategia" es un intento patético de hacer ver interesante a ese negocio tan sucio.

Y pues la bomba, sí, chévere, como en las películas de Rambo. Quién no se emociona cuando los militares corruptos que persiguen a Rambo en su tercera edad, se encuentran un bombonononón de la segunda guerra que les estalla en la cara y pulveriza suficiente selva para poner un hipermercado con sus parqueaderos...

El caso es que cuando vi la película de Winterbottom "24 Hour Party People", la imágen que encabeza el blog me pareció familiar. Al comienzo de la película aparece Steve Coogan personificando a Tony Wilson (tremendo personaje) hablando de Manchester, "cuna del ferrocarril, el computador y la bomba que rebota". Los dos primeros inventos me interesan, desde luego, muchísimo más, pero hablaré de ellos más adelante. Todo esto viene a que, poco después de ver la película, tuve la oportunidad de ir a la ciudad donde se desarrolla: Manchester. De buenas.

Leer novelas situadas en determinada ciudad, o al menos ver películas con las mismas características, es algo que recomiendo al que va a conocer el sitio por primera vez. En mi caso, antes de venir a Glasgow, sólo leí Lanark, una vida en 4 libros, de Alasdair Gray, que transcurre en buena parte en una especie de alter ego fantástica de Glasgow llamada Unthank. Que conste, eso sí, que leí el libro y adopté el nickname mucho tiempo antes de que se me hubiera siquiera ocurrido venir a Glasgow.

El caso, es que haber visto la película me hizo aún más agradable mi paseo por Manchester, pensando por ejemplo que en cualquier puente iba a aparecer una encarnación de Boecio recitando con un profundo acento mancuniano (de Manchester) "Es mi creencia que la historia es una rueda. 'La inconstancia es mi esencia' dice la rueda. Sube con mis radios, si quieres, pero no te quejes cuando te traigan de vuelta a las profundidades. Los buenos tiempos pasan, pero así también pasan los malos. La mutabilidad es nuestra tragedia, pero es también nuestra esperanza," ("It's my belief that history is a wheel. 'Inconstancy is my very essence,' says the wheel. Rise up on my spokes if you like but don't complain when you're cast back down into the depths. Good time pass away, but then so do the bad. Mutability is our tragedy, but it's also our hope. The worst of time, like the best, are always passing away.") Qué bueno sería poder darle una moneda (el boecio mancuniano es un pordiosero) y decirle "yo se".

Hubo cosas de Manchester, eso sí, que no se me presentaron anunciadas, como los canales. Qué gran invento. Si uno tiene plata (comparativamente, no mucha) y tiempo (bastante), puede hacer un paseo por canal de muchas semanas en Inglaterra, y otros más cortos en Gales y Escocia. Ojalá alguna vez me anime a irme en canal a Edimburgo, por ejemplo. Algo me atrae mucho de esa idea. Pero aparte de su valor práctico, y del servicio que prestaron llevando el carbón a las fábricas durante la revolución industrial, los canales son una parte muy bonita de Manchester, sobre todo en la zona de Castlefield. Ese es el sitio donde hace mucho tiempo los romanos construyeron un fuerte (del cual han reconstruído un poco) llamado Mancunia, y alrededor del cual creció la ciudad.

Otra parte que me gustó mucho fue la zona bohemia de Manchester, el Northern Quarter. Ya había notado que Manchester es una ciudad más cosmopolita que Glasgow, pero fue allá donde lo confirmé completamente. Almacenes de discos, de utilería para teatro, de ropa chocoloca, de artículos de diseñador, y otro montón de cosas, que incluso en Edimburgo no se consiguen tan fácil. Y un ambiente dificil de describir, de ciudad grande. No lo tiene, por ejemplo, Bristol. Ni ninguna ciudad escocesa, me parece. Bogotá tiene un poco, pero en Colombia no hay más. Londres, desde luego y México. No conozco más.

De hecho, Manchester, hasta donde pude ver, está en el punto perfecto de tamaño: es suficientemente grande para ser interesante y tener una buena oferta cultural, pero no es fastidiosa y trillada como Londres, con toda esa mano de colombianos (sin ánimo de ofender), con todo carísimo y con tanto ratero.

En un paseo al suburbio de Salford, pasé por la Universidad de Salford, donde parecen estar bastante orgullosos de su laboratorio acústico, donde podrían agregar pato libre de eco a la lista de atracciones científicas de Manchester.

Lo cual me lleva al museo de la ciencia y la técnica, donde tenían algo relegada a una de las mejores máquinas tragamonedas que yo haya visto, el mastica-números (number cruncher). Dado que bajo las actuales circunstancias migratorias y económicas es poco probable que muchos de mis lectores vayan a verlo, diré sin miedo a ser aguafiestas que incluye un ratón mordiendo los cables, una boca que mastica y traga números, y un malfuncionamiento que lo prende en llamas. Excelente. Y de ahí, uno pasa a ver las máquinas con las que procesaban el algodón a finales del siglo XIX, unos aparatos bastante sofisticados. Y en otro lado, desde luego, el ferrocarril. Qué locomotoras tan bonitas. La visita a las máquinas de vapor fue casi tan bueno como hubiera sido cuando yo todavía era químico. No he perdido el gusto por la termodinámica. Por ahí también tenían el avión de Chocolatinas Jet.

El lunar del paseo fue que en la galería Richard Goodall cerraron antes de tiempo, y no pudimos ir a la retrospectiva de Central Station, la agencia de publicidad que le hacía unos afiches superpoderosos a Tony Wilson y a toda esa gavilla rockera de los 80s-90s en Manchester. Pudimos, eso sí, ir a una galería muy fifí a ver cosas que estamos muuuuy lejos de poder adquirir. Todo muy bonito.

Y el texto ya se me hizo muy largo, cuando me falta hablar de la hermosa biblioteca John Rylands, un edificio absolutamente excepcional lleno de tesoros impresionantes, incluyendo copias muy viejas de parte del Tripitaka, el canon central del budismo Theravada. Y una sala de lectura, muy moderna, que les donó el pulpo corporativo Elsevier. (no confundir con ELJAVIER, editorial de la desaparecida TAOQUEM, REVISTA DE QUÍMICA ABSURDA).

No puedo dejar tampoco por fuera el hostal donde nos quedamos, que merece la publicidad buena que pueda darle. Hablo de Hatters, un hostal barato, sencillo, pero aseado y acogedor, situado en el nunca bien ponderado sector del Northern Quarter, a dos cuadras de la pintoresca escuela de Gung Fu de los herederos de Bruce Lee. Cada piso de dicho hostal tienen una galería de fotos de alguna de las grandes figuras del rock de Manchester: Tim Burgess de los Charlatans, Steven Patrick Morrissey de los Smiths, etc. Probablemente había estrellas mancunianas para más pisos de los que tenía el hostal, pero por alguna razón (mi pobreza de espíritu) no ví cuáles otros había. También tenían un mural inequívocamente discordiano por ahí. Un buen hostal.
Finalmente, también me faltó hablar de la transformación urbana de Manchester en fechas recientes, que involucra mucha construcción, maquillaje, y sacar a los pobres a patadas. Uno de los edificios más impresionantes es el de los tribunales, un mueble archivador gigante con algunos de los cajones deslizándose hacia afuera:

domingo, junio 08, 2008

PEQUEÑO PASEO LEXICOGRÁFICO

Imagen: Catálogo de pajaritos sumerio de hace muuucho tiempo. Tomada de la sección lexicográfica de la página web de la colección Schoyen.

Como lo había mencionado antes, me puse a bajar texto de unos cuantos blogs (5) para ver qué resultados de co-ocurrencia de palabras salen, con mi programita. Quería hacer eso también con el blog del Juglar del Zipa, pero resultó que tiene demasiado pocas palabras. Para llenar el hueco metodológico, decidí más bien recurrir a nuestro amigo Addiction Kerberos. Tomé el texto de "Crónicas desde el Trasero del mundo", pero increíblemente no resultó suficiente, por lo que acudí a "Joural Malédiction". Como me dio pereza romperme la cabeza escogiendo la fuente de los textos, tomé ese, dos blogs del prolífico y prostático Jaime Ruiz ("Pensemos" y "Vislumbrando el Milagro Colombiano") el de Alejandro Gaviria y el de Alejandro Peláez (Machete), blogs que visito con alguna frecuencia.

Como de costumbre, la matriz de coocurrencia (una columna para cada palabra, una fila para cada palabra, y en cada sitio el número de veces que salen en una misma vecindad) es descepcionantemente poco poblada. Por eso hacen falta archivos muy grandes. Sin embargo, algo se puede ver en ésta. Aquí están algunas palabras que suelen aparecer juntas en al menos dos de dichos blogs:

PALABRA 1 PALABRA 2 AGAVIRIA KERBEROS MACHETE PENSEMOS PB PAIS BIZARRO
colombianos somos 1 0 0 268 0
colombianos desarrollo 0 0 1 0 161
mucho muchos 151 0 0 0 1
colombiana riqueza 0 0 0 122 7
colombiana evidente 1 0 0 0 84
estado unidos 68 0 0 1 0
colombia colombiana 66 0 0 1 0
colciencias mejor 0 16 50 0 0
pasa pasado 55 0 0 0 2
pública veces 1 0 0 51 0
harvard semana 0 0 0 2 50
prensa últimas 1 0 0 50 0
colciencias mientras 0 5 39 0 0
blog orden 0 0 0 43 1
paz tecnología 0 0 0 1 38
medios parece 0 0 0 4 31
materia ricos 1 0 0 34 0
colombianas público 0 0 0 32 3
colombianas medios 0 0 0 26 8
colombiana rural 0 0 0 32 1

(para una lista un poco más completa, usted puede ir por allá)

El tamaño de los textos hace que estén más documentados los resultados de los dos blogs del gramático del régimen. Tomando en cuenta todas las co-ocurrencias y comparándolas con la medida de similaridad usual (el coseno entre los vectores) obtuve un resultado un poco extraño (mostrado acá como porcentajes de la raíz cuadrada del coseno entre vectores con todos los datos de co-ocurrencia):


AGAVIRIA KERBEROS MACHETE PENSEMOS PB PAÍS BIZARRO
AGAVIRIA 100 17 12 14 15
KERBEROS 17
100 54
16 10
MACHETE 12
54
100 12
18
PENSEMOS 14
16
12
100 19
PAÍS BIZARRO 15
10
18
19
100

Tomé la raíz cuadrada porque los números, tal como salen, son demasiado pequeños entre palabras distintas, y no se pueden apreciar las diferencias bien. Aunque los resultados no muestran unas afinidades lexicográficas muy marcadas, hay una sorprendente entre nuestro amigo Alejandro Peláez y el atormentado Addiction Kerberos. Como diría Jaime Ruiz: ¿serán el mismo?

Con un poco de imaginación y con números en negrillas, uno puede ver que los blogs de don Jaime sí son más parecidos entre sí que con los otros tres, al menos. Y que todos los otros tres son, en general más parecidos entre sí que con los bizarros.

El esquema matemático que usé no es la gran cosa (leximancer, por ejemplo, haría algo muchísimo más sofisticado), y estoy trabajando en uno más sofisticado basado en la medición de la fidelidad de los canales de comunicación cuánticos, que tal vez de resultados más interesantes. Cuando lo tenga, lo pongo acá.

Veamos si con este ladrillazo espanto a mis tres lectores.

Hasta pronto.

miércoles, junio 04, 2008

BORRAR Y MAS BORRAR (III)

Imagen: A Thom Yorke también le gustan los borradores. Ya me dirán cómo es la cosa sus fanáticos. Tomada de la página de Thom Yorke en Amie Street.

Se alargó y se alargó la trilogía sobre la conferencia de Oxford, hasta tal punto que ya no voy a hablar en ella de las charlas más importantes de mis gurúes académicos: Sven Aerts, Dominic Widdows y Peter Bruza. Y de otras charlas muy interesantes. Voy a saltar de una vez a la parte donde se entiende por qué la trilogía hace referencia a los borradores. No es porque las penas no se borren con un borrador de tiza, ni con el trago que me embriaga.

La idea es la siguiente: Aerts, Widdows y Bruza han mostrado cómo el lenguaje natural tiene rasgos que se acomodan más a una descripción construída sobre la lógica cuántica que sobre la lógica booleana normal , pero yo pretendo extender eso un poco: tal vez las mediciones lexicográficas que se hacen sobre documentos de texto en lenguaje natural también funcionen mejor representadas con un esquema cuántico.

De acuerdo con la teoría cuántica, cuando se escoge un conjunto de observables para medir en un sistema, al medirlos se borrará irremediablemente la información acerca de otros observables que no se midieron. Es decir, al medir una cosa, se borra otra.

Mi modesto aporte, para decirlo de una vez, consiste en tres cosas:
  1. Definir borradores selectivos, que borran todo lo que no está en la vecindad de la aparición de una palabra en el texto, y mostrar que tienen muchas de las características de mediciones cuánticas ideales: se comportan como un cierto tipo de operadores llamados proyectores.
  2. Explorar las posibles relaciones lógicas entre los borradores selectivos definidos con diferentes palabras y diferentes tamaños de vecindad, todo bajo la luz de lo que se conoce sobre lógica cuántica
  3. Proponer la manera como se pueden utilizar estas características cuánticas de las mediciones lexicográficas para representar documentos de texto en un sistema de búsqueda de información.
La idea es que un documento de texto puede pensarse como un estado de un sistema físico. Hay un sistema físico, no importa si es un disco, un papel, o lo que sea, y lo que está escrito ahí es un estado del sistema. Lo que está escrito, además, no está definido hasta que el lector no ha escogido el punto de vista desde el cual lo va a leer. Las palabras se consideran, en este enfoque, como entes con un significado muy dependiente del contexto, cuya representación, si pretende llevar un contenido semántico, debería depender fuertemente del punto de vista.

Cuando dos borradores son compatibles, el orden en el que se aplican no importa, y con ellos se pueden definir las operaciones lógicas habituales (uno Y el otro, uno O el otro, etc.). Cuando no son compatibles , la lógica booleana no tiene mucho que decir de sus relaciones, y hay que comenzar a escarbar en lo que se ha desarrollado de la lógica cuántica, una lógica con puntos de vista (hay otras, pero son bastante más complicadas).

Como tengo que aplicar este esquema a experimentos prácticos de búsqueda de información, ya comencé a aprender a poner ese tipo de cosas a funcionar con un computador. Algo que estoy haciendo, es practicar con texto sacado de blogs. Lo que he hecho hasta ahora a nivel informal (de mi trabajo formal no hablo aún) es encontrar la manera de sacar una matriz de similaridad entre palabras según su uso, partiendo de un documento de texto.

El lector suficientemente geek puede encontrar en este enlace un programa que calcula la matriz de co-ocurrencias. Se baja como documento de texto a CoOcurrencias.sh, y se le fijan los permisos como ejecutable. Eso se puede hacer con

wget http://www.dcs.gla.ac.uk/~alvaro/CoOcurrencias.sh
chmod +x CoOcurrencias.sh
# La siguiente linea hay que añadírsela a /etc/rc.local con privilegios de administrador:
alias CoOcurrencias="/CoOcurrencia.sh"

Para usarlo, sugiero crear una carpeta con sólo la lista de palabras y el archivo de texto. Se ubica en esa carpeta, y le da el siguiente comando:

CoOcurrencias [lista de términos] [archivo de texto] [ancho de ventana]


El programa creará algunos archivos temporales que se borran solos, y una carpeta "ventanas" donde pondrá unos archivos .dat con los conteos alrededor de cada palabra. Finalmente, quedan los siguientes archivos:

TerminosContados.txt - Conteo de los términos que aparecen
resultadosCC.out - Los pares de palabras, con las veces que aparecen cerca
resultadosCCN.out - Las palabras reemplazadas por números, para procesamiento matemático posterior.


Recomiendo que para estos cálculos se utilicen archivos de texto de al menos cientos de miles de palabras, pues de otro modo la matriz de coocurrencias queda muy vacía.

Inicialmente, apliqué este procedimiento al primer pantallazo del blog Pensemos País Bizarro, de donde saqué 223044 palabras (tokens) que son distintas ocurrencias de 19701 términos, 12958 aparecen sólo una o dos veces, 6743 aparecen más veces. Por ahora, sólo mencionaré un par de datos curiosos que encontré en el citado blog:

  • Entre las palabras más frecuentes está "Colombia" que sale 598 (mas frecuente que 19292 palabras, menos que 31)
  • La palabra "nunca", una muletilla epistemológica que me causa gracia del autor del blog, aparece 90 veces (mas frecuente que 19090 términos, menos frecuente que 233)
  • La palabra "siempre", otra cara de la misma muletilla, aparece 229 veces (mas frecuente que 19240 términos, menos frecuente que 83)
  • La palabra "izquierda" tiene una frecuencia de co-ocurrencia con la palabra "antepasado" que es toda una rareza en el lenguaje natural. Altísima. "antepasado" sólo aparece en la vecindad de "izquierda". Habría que juntar este pantallazo con otros, para validar este resultado en un texto más largo.
Finalmente, ya que estamos hablando de lenguaje, les dejo acá un video hilarante que se encontró Shoegazer sobre el lenguaje que se usa en Glasgow:



Buen provecho. Ya me dirán los que la conocen si la presentadora no se parece a mi mamá cuando era joven.

domingo, mayo 25, 2008

ESCOCIA ES PASIÓN

Imagen: Afiche de la película DOOMSDAY, de Neil Marshall, estrenada este año. Tomada del blog "Secrets under the sea city", donde hay otros afiches más.

Continuando con la tradición de comentar películas apocalípticas como "The Children of Men" y "Youth Without Youth", así como también con la de comentar películas sobre Glasgow (Red Road), preferiblemente filmadas en Glasgow, voy a dejar en el blog algunas impresiones sobre una película de acción post-apocalíptica muy entretenida que vi la semana pasada: "DOOMSDAY".

La película se sitúa en el año 2035 en una escocia que hacía 30 años había sido declarada en cuarentena debido al brote de un virus mortal e invencible, y había sido aislada del resto del mundo por un enorme muro y un sistema automático eficacísimo y desde luego despiadado de vigilancia. Los millones de escoceses que habían tenido la desgracia de estar en suelo patrio cuando la cuarentena, fueron encerrados ahí con el virus, presumiblemente para morirse todos, o, como ocurría en la película, para retroceder a un estado semisalvaje en sus variantes ciberpunk o medieval.

La heroína de la película (interpretada porRhona Mitra) es una superpolicía que cuando niña había sido rescatada a último momento de su país clausurado, y había crecido sin país ni familiares, desarrollando una personalidad de hombre marlboro ruda y autosuficiente, además, desde luego, de unos PODEROSOS brazos. Ella es mandada a Escocia en una misión super-secreta y desde luego super-importante, a traer una supuesta cura para la enfermedad que amenaza con erradicar a la nunca bien ponderada especie humana.

Todo esto, claro, da la excusa perfecta para mostrarnos una Glasgow post-fin-del-mundo muy bien lograda, y hacer una gran matazón de punkeros con disfraces y costumbres interesantes, así como una visita al otro extremo de la regresión histórica escocesa, en el castillo de los oscurantistas medievalófilos. En un artículo de The Guardian puede encontrarse una discusión extensiva de un aspecto importantísimo del apocalipsis: qué ponerse después del apocalipsis. En dicho artículo, Hadley Freeman afirma que "Es peligrosísimo dejar a los escoceses a su albedrío. Ellos fruncirán la cara, se la pintarán de azul y se pondrán ropa que parece salida de una tira cómica de Tin Tin"("It's downright dangerous to leave Scottish people to their own devices. They'll snarl, they'll paint their faces blue and they'll start wearing clothes that appear to have come out of Tintin. Rob Roy: you have so much to answer for.")

Aparte de estas consideraciones relativamente superficiales, la película también muestra la relación bastante ambigua de los escoceses con su país. Un país que tradicionalmente ha producido grandes cantidades de emigrantes, algunos de los cuales resultaron languideciendo hasta perecer en las selvas del darién, en Urabá. La tendencia a irse no es tan fuerte ahora, cuando para un escocés es claramente el mejor país para vivir si no es millonario o al menos rico. Y, sin embargo, se quejan. Todos recordaremos tal vez la opinión que tenían de su país los junkies de Trainspotting. En caso de que el lector no sepa de qué opinión hablo, era mala, y tenía groserías. Y el otro día, en la estación de Balloch, cuando el tren se había retrasado un par de horas por un incendio, un niño le preguntaba al papá "¿por qué no viene el tren?" y el papá le contestaba "porque nuestro país es basura".
Imagen: Escocesas con chumbimba en Glasgow. Tomada del flickr de un tal George Morris
Probablemente la opinión de los escoceses sobre Escocia no mejoraría si se los encerrara acá como en la película, pero la forma como empeoraría me parece interesante. En la película, los punkeros tenían una retórica medio Nietzschesiana que me recordaba un poco a los sicarios de las películas colombianas (aunque se servían de una violencia mucho menos eficaz e instrumental, claro, como buenos punkeros). Y, en cambio, los medievales tenían un discurso aislacionista y fundamentalista sospechosamente parecido al del BNP (British National Party). La mezcla de desprecio y orgullo por su propio país que retratan en la película, y la que he observado en los mismos escoceses, me hace sospechar, una vez más, que la gente es igualita en todos lados.

Ah, si. Y la película, muy buena. La recomiendo. No es una obra maestra, pero como película de acción es muy buena. Creo que ahora tampoco necesito a Hollywood para eso. Que se los coma el marrano, con sus refritos y su carencia de ideas nuevas.

lunes, mayo 19, 2008

BORRAR Y MAS BORRAR (II)

Imagen: el profesor Peter Rowlands aprovecha la charla en la conferencia para mostrar el libro de su teoría del universo generándose desde la nada. (le hago más propaganda porque me cayó bien)

Después de la pausa más larga en este blog entre texto y texto, y desatendiendo la recomendación del troll residente de comentar el Informe de Desarrollo Humano, continúo la serie de informes sobre la conferencia de Oxford. Esta va menos por el lado de "esta mañana me levanté y me preparé un pan tostado", y más por el lado de "si no me entienden no se preocupen, yo tampoco me entiendo".

EL ORDEN IMPLICADO

La primera charla la dio Basil Hiley, coautor con David Bohm del famoso libro "El Universo no Dividido", libro que estableció las bases de lo que se ha llamado el "paradigma holográfico". Esta idea sencilla pero poco comprendida ha hecho las delicias de los pensadores nueva era; tanto los que están seguros de sus cosas, como los que buscan desesperadamente justificaciones en la ciencia tradicional.

Lo del orden implicado es una de esas ideas tan poderosas que uno no puede creer que sea tan simple. Es en realidad una manera de interpretar la mecánica cuántica donde en lugar de despreciar la existencia de lo que no se observa como un "seudoproblema" (escuela de Copenhagen) se le da un carácter de realidad latente.

La idea es que todo estado físico está determinado por una información explícita (explicate) y otra implícita (implicate). Al escoger un esquema experimental de observación, uno escoge qué obsrvables van a ser explícitos y cuáles quedarán escondidos como implícitos. El resultado de las medidas de estos observables, desde luego, no lo determina el observador sino el sistema, y no entender este detalle ha llevado a muchos a confundir la influencia del conjunto de observables escogido como una versión trivial e ingenua de "la mente creando la realidad" budista. (para un ejemplo dramático hasta la carcajada, ver acá.)

El orden implicado es otra forma de ver ese cuento de los puntos de vista, que ha inspirado otro tipo de aproximaciones matemáticas. Creo que algunos biólogos teóricos serios y otros medio sospechosos se han inspirado mucho en esta interpretación de la teoría cuántica para desarrollar sus modelos. Sobre los biólogos teóricos serios que menciona el enlace, por cierto, una física australiana me comentó que conocía el trabajo de Eugenio Andrade y sus "demonios de Darwin". Para que vean que no sólo Shakira triunfa en el exterior...

¿CUÁNTICO? ¿DÓNDE?
Otra serie de chaŕlas abordaron el tema de lo que es y no es cuántico. La conferencia se centraba en el uso de descripciones inspiradas en la teoría cuántica para fenómenos fuera de la física, de modo que el tema de dónde funcionan bien es central.

Kirstin Kitto, la física australiana, hizo una especie de inventario de cosas extrañas que tienen representación sencilla dentro de la Teoría Cuántica. Peter Rowlands y Peter Marcer propusieron la imagen del "sistema reescritor universal" algo así como examinar los procesos físicos como un proceso computacional de procesamiento de información. El enfoque de Rowlands, me parece, se trata de buscar cómo la realidad compleja que conocemos puede generarse continuamente. Y las estructuras matemáticas que propone para describir esa generación parecen muy poderosas y razonables. Sin embargo, hay algo en esa teoría que despierta suspicacias en la teoría de Rowlands: tiene vuelos demasiado altos. Es muy extraño que de la noche a la mañana aparezca alguien con una trayectoria poco conspicua diciendo que derivó toda la física contemporánea desde primeros principios. O mejor aún, como él mismo dice, desde "nada".

Como mi tiempo no se genera desde la nada a través de un juego elegantísimo de 5 operadores nilpotentes, paro acá, y cruzo los dedos para que pronto pueda continuar con esta serie de informes. Para que parezca que esto se trata de física de la seria, voy a poner a continuación un diagrama de las raíces de un álgebra de Lie asociadas con unas propiedades de unas partículas fundamentales. Eso lo encontré en un blog de físicos aficionados a hacer dibujitos en LaTeX.

martes, abril 15, 2008

BORRAR Y MAS BORRAR (Parte I)

Imagen: El público de la exposición de Peter Rowlands sobre la nada, y los 5 generadores nilpotentes que permiten construír toda la física. Eh... no, no era esa, porque Peter está entre el púiblico

A manera de informe sobre el paseo cuántico a Oxford, haré un post en dos partes breves (procuraré) muy distintas. La segunda será más aburrida que la primera, de modo que pueden saltársela.
El comienzo del viaje fue más bien idílico: levantarse a las 4 de la mañana para estar a las 6 embutido en el tren. Como en diciembre las compañías ferroviarias tuvieron problemas serios con la congestión, se habían curado en salud diciendo cada vez que podían que iban a realizar trabajos de mantenimiento en los rieles de toda la costa oeste, y que se abstuvieran por favor de viajar por ahí justo hasta el día que yo viajaba madrugado. Pero no hubo multitudes ni problemas.)Sí hubo idílicos paisajes escoceses con ovejas y tonos de gris, e idílicos paisajes ingleses con nieve y cilindros de heno, aunque me dormí gran parte del trayecto entre Newcastle y Birmingham, despertándome completamente desde Leamington Spa (no sale en el mapa del enlace, pero está cerca de Coventry, creo).

La llegada a Oxford no fue tan tranquila. Recién desempacado de la estación del tren, con mi maleta anticuada pero nueva encontrada en la calle en Glasgow, me encontré con un gigantesco operativo policial en una esquina de Cornmarket Street. Cuatro policías mantenían a un tipo gigantesco en el piso en la puerta de un banco. Seguían llegando policías y más policías ante la mirada extrañada de la población lugareña, entre los cuales un porcentaje importante tenían la apariencia de ser autoridades mundiales en algún tema académico. Otros sólo parecíamos estudiantes, y otros (la mayoría orientales cargados de cámaras) turistas.

Después de encontrar el café Republic (este blog, cada vez con más spam) con servicio de conexión inalámbrica para consultar los datos que por descuido no había anotado en papel, volví por Cornmarket Street, para encontrarme esta vez con que en el HMV (antes, His Master's Voice, la del perrito Jack Russell oyendo un gramófono) estaba tocando en vivo uno de esos grupos nuevos que he oído en la radio y no tengo ni idea de cómo se llaman. Ah, Cassius. Una multitud de jovenzuelos se agolpaba para grabarlos con sus celulares. Afuera, un jovenzuelo parecido a Shirley Manson le gritaba a otro que no, que él no vive en XX (un barrio pobre, me imagino) sino en YY (un suburbio rico).
Después de caminar por esa ciudad tan académica, llego al Keble College, donde me iba a alojar, y me instalo sin ningún problema. Uno de esos edificios impresionantes, y además una habitación muy cómoda.


Esa misma noche, voy a un pub cercano que había sido sugerido por correo electrónico por uno de los organizadores, y busco gente de la conferencia. Difícil tarea. Veo un señor que llega como buscando gente por todos lados, y le pregunto si viene por la conferencia. A él lo reconocen los demás, y conozco al organizador, que se viste como los Scorpions, y a otros de los participantes.

Como esto se está poniendo largo, lo dejo para el siguiente post.

jueves, marzo 20, 2008

PASEO CUÁNTICO

Imagen: Universidad de Oxford. El laboratorio de ciencias de la computación debe estar por ahí, pero no sé cuál es. Tomada de la página web del departamento análogo de la Universidad de Sheffield.


Después de un buen tiempo sin actividades académicas, por fin voy a retomar actividades sociales-científicas, y esta vez, en grande.

Por allá en el 2002, cuando comencé a engolosinarme con este cuento de la Lógica Cuántica, pasé mucho tiempo buscando publicaciones en esa área, y era bastante difícil hallarlas. El trabajo fundacional de von Neumann, un par de trabajos clásicos de Asher Peres, los diagramas de Greechie. Y, claro, alguien que quería poner los aspectos lógicos novedosos de la mecánica cuántica a jugar a favor de los cómputos clásicos implicados en la búsqueda de información. Un matemático bastante prestigioso en el campo intraducible de IR (Information Retrieval) que publicó un libro, que yo en su momento compré, y a quien después contacté, y terminó siendo mi director de doctorado.

Pero además de eso, unos cuantos matemáticos medianamente tostados, o algo así, que mientras otros iban tras efectos cuánticos en las neuronas, células, organelos y demás, buscaban efectos cuánticos en el mismo comportamiento humano, lo cual implica una reflexión mucho más profunda (me parece a mi) e interesante que la cacería del bio-cuanto. Estos pocos, bastante marginales en el panorama académico mundial, lograron, parece, atraer una cantidad modesta de atención, y el número de publicaciones por año crece ahora lenta pero notoriamente.

Y resulta que ahora, no sólo tendré la oportunidad de conocer en persona a la mayoría de estos investigadores marginales, sino de mostrarles mi modesta propuesta de contribución al área. A ver qué opinan. Y todo eso, en la hermosa ciudad de Oxford, en el segundo simposio llamado Interacción Cuántica. Suena bien, ¿no?

Por el momento, además de las obligaciones usuales del doctorado, estoy dedicado a recopilar lo que más pueda de la producción de los participantes, y leerla. Cosas muy interesantes. Los que publican en econofísica me dan un poco más de trabajo, pero todo, hasta ahora, está interesantísimo. En especial, me interesan unos trabajos sobre descripciones de tipo cuántico de ciertos aspectos del comportamiento humano. Y me produce también mucha curiosidad el trabajo de un econofísico ecuatoriano que trabaja en Italia en mi viejo campo de la Teoría de Juegos Cuántica.

Mientras hay algo más que contar, remito también al lector intenso a mi blog en inglés, donde comento sobre la mano de Iván Ríos y otras manos.

martes, marzo 11, 2008

LA DEBILIDAD DE EXPRESARSE

El otro día pasaban en el Glasgow Film Theatre una película dirigida por Emmanuel Bourdieu. Este inquieto joven francés es más conocido por ser el hijo de Pierre Bourdieu (el normalista que llenó la sociología de tarjetas perforadas y gráficas), que por ser director de cine o por haber estudiado filosofía.

La película se llama en francés "Les Amitiés Malefiques" y en inglés "Poison Friends", y trata de el impulso de escribir, algo muy adecuado al tema blogueril. Y muy adecuado a mi caso, dado que hace también unos días me arrimé a una teleconferencia con otros blogueros chibchas que bautizamos "el coloquio escatofractal, volumen 0". Tal vez se trata de lo que Martín de Francisco y Santiago Moure llamaban "cometer locución". Pero es que la carne es débil, y a veces dan ganas de hablar.

En la película citaban mucho una frase de Karl Kraus, que rezaba más o menos:

¿Por qué algunas personas escriben?

Porque son demasiado débiles para no hacerlo

Realmente no comparto la obsesión de André Morey, el personaje principal de la película, por la continencia verbal, pero sí reconozco que muchas veces me ha provocado desesperación la cantidad de cosas que se publican innecesariamente. A modo de defensa, diré que en la red todos estos devaneos nuestros no hacen tanto estorbo, al menos no cuando nos abstenemos de inflar nuestro ranking para búsquedas, y cosas así. Y de vez en cuando nosotros, los tan cacareados "productores de contenidos", también nos dedicamos a leer lo que escriben otros, e incluso a comentarlo.

Que somos productores de contenidos, dicen por ahí, que estamos interconectados, que tejemos esto, que tejemos lo otro. Francamente, me parece que lo que producimos, si es que ese verbo tan feo aplica, tiene sólo valor en una esfera muy cercana a nosotros, y en muchos casos no es más que lo mismo que nos bombardea, mal barajado, con lo cual no estamos más que haciendo ecos inprecisos.

Pero, al decir verdad, nos divertimos, y dejar la blogósfera llena de las sobras de nuestras fiestas narcisistas es menos fastidioso que hacer lo mismo con un parque.

Yo, por lo menos, pienso volver a reunirme con el Juglar del Zipa, Apeláez, Vulturno y O-Lu, así como con el que se arrime por ahí. Además, claro, de seguir apilando posts inútiles en este mismo blog.

En la película, uno queda con la impresión de que escribir está bien, al fin y al cabo, aunque dudarlo, e incluso estar convencido de lo contrario, es una etapa necesaria para uno. Pero paro ahí, para no echarle a perder a alguien esa película tan universitaria.

Adenda: Qué carajo, pongamos acá el cuerpo del delito.


Errata: Parece que la frase de Kraus, después de muchas traducciones, quedó inexacta. En alemán es "Warum schreibt mancher? Weil er nicht genug Charakter hat, nicht zu schreiben" que querría decir más bien "Por qué algunos escriben? Porque no tienen suficiente carácter para no escribir". No sé dónde se cambió la frase, pero lo cierto es que en la película no mencionan la original en alemán. Sospeché del error gracias a una reseña que encontré por ahí.

COMPREN, COMPREN