sábado, mayo 26, 2012

EL CORRALITO


Hola a todos.  Los saludo desde un lugar que yo hace tiempo no sabía que existía.  Lo voy a llamar el exterior del corral.   No sé a qué hora me salí del corral, pero ahora sé que estoy afuera.

No voy a decir exactamente qué es el corral, pero sí les voy a contar cómo es y por qué sé que estoy afuera.    Lo más importante sobre el corral es que adentro todo está separado en pequeñas áreas y compartimentos, cada uno rodeado por un corralito.    Los corralitos están pintados de colores tranquilizantes, y la gente que vive adentro aprende a que la hagan sentirse segura, a que la ausencia de un corralito a la vista sea una fuente de ansiedad.

En el corral, cada cosa tiene su corralito alrededor.   Para cada cosa, alguien, en algún momento, logró que los demás lo dejaran poner su corralito alrededor de la cosa para que nadie más pueda usarla.   Eso se llama propiedad.   A veces, el dueño quita un par de tablitas del corral para que otro la use, pero siempre es a cambio de que lo dejen ponerle un corralito a otra cosa.   También ponen cercas alrededor de otra gente, de su pareja, de sus amigos, de su familia.  Es incómodo y trabajoso, pero siempre preferible a la ansiedad de que no haya cercas.

Yo sé que no vivo en el corral porque aunque sí estoy rodeado de cosas con un corralito alrededor, también encuentro algunas que no lo tienen.   Y gente que vive acá, y han aprendido que no hay nada qué temer por estar de este lado de la cerca.  El área fuera del corral no es grande (es más bien pequeña, de hecho) aunque tengo la impresión de que está creciendo. 

Desde acá veo a la gente del corral dedicada a diversas actividades, la mayoría rituales relacionados con las cercas.  Las decoran, las besan, les cantan, las rearreglan.    Muchos están preocupadísimos porque no hay suficientes cosas dentro, pero no hacen más sino que rearreglan el corral un poco, con una especie de Fong Sui.  Hacen falta más cercas, dicen.  La ausencia de cosas provoca ansiedad, y la ansiedad se calma con más cercas, más bonitas.   Algunos sí hacen más cosas para cercarlas, y algunos, que estamos fuera, hacemos cosas para alguien en el corral las cerque.  La mayoría de los que estamos fuera hace eso. 

La vida de la gente en el corral no es del todo mala, sobre todo cuando tienen muchas cosas cercadas, aunque la ansiedad siempre está ahí como ruido de fondo, y los rituales de adoración de las cercas consumen mucho tiempo y son bastante extenuantes.   Pero yo estoy contento afuera.  Bastante contento.

lunes, enero 02, 2012

A LA CONTRA

Imagen: "confrontación", foto de Vladimir Voronin tomada en Kirgustán. Disponible en Pixdaus

Muchas cosas pasaron en el 2011, y enumerarlas haría una entrada aburridísima. Tal vez tome eso como un reto y lo intente, pero lo más probable es que esa idea se vaya al panteón de todas las cosas que jamás escribí. Para que no se me olvide: el año comenzó para mí en Düsseldorf donde Frau Rodriguez, siguió en Glasgow y Aberdeen elaborando proyectos, me vio en kilt en mi ceremonia de grado (en la que apareció por casualidad Chris Fuchs), y terminó con mi viaje a despedir a mi mamá. En ese viaje, largo como fue, cupieron muchas cosas. Por un lado, constatar el estado ruinoso de Bogotá, pero aún más, de Pasto, como marco de lo que dejó la muerte de mi mamá. Por otro, encontrarme con un estatus de celebridad menor debido a mi actividad en Twitter, que también me llevó a conocer a un montón de gente maravillosa. Muchas cosas.

En este momento, me siento inclinado a escribir sobre sólo una de las cosas que pasaron este año, o más bien sobre algo relacionado con una de ellas. Después de una década usando la red global para aprender a antagonizar, sentí que pude hacerlo para algo concreto y útil. De pronto, me vi en una situación de confrontación sostenida en la forma de una negociación. Una cosa de negocios que no voy a especificar aquí porque me quedaría dormido del aburrimiento. Sin embargo, sí quiero hablar sobre la experiencia de hacerlo.

Yo me imaginaba la confrontación como algo brutal pero aburrido. Un poco como un encontronazo entre colegiales que termina a los dos golpes. O, en el peor de los casos, como un matoneo que dura meses y del cual ninguno de los implicados puede salirse. Años de películas de acción, de suspenso, o de las otras, no me habían convencido de que el tire y afloje de una confrontación pudiera ser algo interesante en un escenario sin libretos. Pero finalmente parece que estaba equivocado, porque una vez que estuve en la arena, por así decir, y sin la opción de sacarle el cuerpo, hasta le encontré gusto.

En un lenguaje más presentable, a la situación se le llamaría negociación, pero la palabra me evoca las situaciones simplificadas y limpias con las que trata la teoría de juegos, y no me parece adecuada. Se trataba de individuos (o agentes, si se quiere) con intereses poco claros, con una percepción de si mismos (incluido yo, claro) incompleta e inexacta, y con un control sólo parcial sobre sus acciones. Estoy familiarizado con las simplificaciones que hacen economistas y similares de esas situaciones, pero realmente se pierde mucho en la traducción.

Tal vez lo que más me gustó de la experiencia de una negociación un poco por las malas, es cómo se maneja la rabia. Normalmente la rabia es un estado en el que se pierde control y perspectiva de la situación, y mientras que algunas respuestas mecánicas se vuelven óptimas, el comportamiento queda a cargo de las opciones por defecto que deja el instinto, normalmente poco adecuadas en sociedad. Sin embargo, el que sabe hacer negocios por las malas ha aprendido a controlar su rabia; de hecho, la simularía si no fuera necesario ser un actor excepcional para eso. Como dice George Costanza, la mejor manera de mentir es creer las mentiras, y así mismo la mejor manera de simular rabia es enojándose. Sin embargo, hay que permanecer en control, de modo que toca encontrar una manera de dejar una parte de la mente consciente por fuera de la rabia. Un ejercicio de disociación que se parece un poco a desarrollar un testigo de la mente, como en algunos tipos de meditación. Este uso de la rabia me parece cuestionable, pero interesante. Tanto que incluso intenté imitarlo, de una manera algo amateur de todos modos.

Hubo también otro aspecto de la negociación que fue toda una revelación, y fue el valor de abstenerse de dar información. Limitar intencionalmente la información que se suministra. Tal vez por deformación profesional, habiendo sido profesor, ocultar deliberadamente información relevante es algo que no me cruzaría por la mente. Y más allá, eso incluso choca con mi disgusto ante la idea de mentir. Sin embargo, el hecho de llevar cuentas de qué sabe la contraparte y que no sabe, contrastado con lo que uno sabe, y todo eso usado para controlar las opciones que perciba y cómo las evalúe, es definitivamente una actividad interesante. Objetable, nuevamente, pero interesante; y una que, nuevamente, yo también tuve que usar.

No querría tener que volver usual esta manera de relacionarme con otros, pero sí confieso que fue interesante, y siento que aprendí mucho al practicarla. Ser un adversario. Como dice la canción, no se puede huir de El Adversario.


Crime and City Solution - The Adversary from Carol_Anne on Vimeo.

domingo, octubre 02, 2011

DEMASIADO PRONTO

El anterior fin de semana respiró por última vez Maria Eugenia, en medio del afecto de sus hijos, esposo y personas cercanas, que con incredulidad nos veíamos ante la fatalidad tristísima de seguir sin ella. Creo que hablo por todos los presentes cuando digo que era demasiado pronto para todos nosotros. Yo, en particular, sentía como si quien hubiera muerto hubiera sido una niña; aún cuando hubiera acompañado a muchos por varias décadas, aún cuando en su conversación fuera evidente una gran inteligencia y una educación amplia y profunda, había una cierta inocencia y sencillez que siempre me hicieron pensar en la inocencia de la infancia. Entre las cosas que tuve la suerte de conversar con ella en sus últimos días, está el recuerdo de su propia infancia en el colegio como una época muy feliz: el piano, sus hermanos, sus padres, sus amigas, la emoción de aprender a entender las cosas; quiero pensar que mucho de eso se quedó con ella toda su vida.


Alguna vez fue una joven tímida e inteligente que llevaba una vida aislada en Bogotá, mientras como alumna se ganaba el aprecio del legendario profesor Henry Yerly en la Universidad de los Andes; luego se graduaba en Popayán como la tercera ingeniera electrónica en la historia del país; años después se disfrazaba y jugaba con nosotros y nuestros primos cuando éramos niños pequeños; y en nuestra adolescencia establecía una amistad cordial con muchos de nuestros amigos, que se extendió hasta el presente. Es difícil para mi imaginármela de una edad determinada, y escojo imaginarla como una niña.


Mi mamá también fue una persona que durante toda su vida dio muchísimo más de lo que recibió, pero no hace falta que me extienda sobre eso, porque todos los aquí presentes lo saben de sobra. Dar mucho y recibir poco no parece algo que un niño quisiera hacer, pero es la consecuencia natural de una fe que conservó desde su infancia en el colegio de las Bethlemitas, y que se hizo más sólida, sin dejar de ser simple, con los años. Una fe que tenía el amor como piedra angular, un amor que si bien no es el amor egocéntrico de un niño, sí es simple e inocente. Sin querer demeritar las cosas que haya hecho, diría que fue el amor inocente por los demás lo que en alguna época la motivó a embarcarse en aventuras revolucionarias; esas que la llevaron por un lado a casarse y establecer una familia dándonos la vida a nosotros, aunque también desembocaron en un saludable escepticismo que espero haber aprendido en parte. Sin embargo, nunca perdió el sentido de la injusticia; me parece reconocer eso en un fragmento de una carta que escribió para mi hermana cuando ella era adolescente:


Se habla de las injusticias sociales, pero muy poco se menciona de las injusticias que hay en el amor. Se habla de sufrimiento por pobreza, enfermedad, miseria física, pero no se toma mucho en cuenta los grandes sufrimientos que padecen tantos jóvenes por culpa de la irresponsabilidad y desigualdad en el amor.


Como es natural, todo el amor que ella dio a los demás se ha reflejado, y hoy lo sentimos con tristeza, pero también con agradecimiento y como algo de ella que ha quedado en nosotros. Con todo ese amor, la despedimos y recordamos.


viernes, julio 22, 2011

MI VERANO GRIS EN ABERDEEN


Imagen: El puerto de Aberdeen, con el centro al fondo.  Tomada de Undiscovered Scotland

Este pobre blog abandonado, carambas.   Me reclama que ahora incluso llevo casi dos meses en una ciudad nueva, y no he escrito nada.  Que soy un maldito hipster, que porque ya no están de moda los blogs tengo a mi puñado de lectores abandonados.   Si hasta he actualizado más mi blog en inglés.    Pienso resarcirme con una entrada más bien ligera sobre Aberdeen, la ciudad donde he estado viviendo.

Le dicen a Aberdeen "la ciudad del granito" porque la mayor parte de las fachadas en el centro (y de hecho de casi toda la ciudad) están hechas de una piedra ígnea dura, gris con cristalitos que brillan con el sol; sí, exactamente, de granito.    Es una piedra gris que se mezcla bien con los edificios nuevos de concreto.   Dicen que es un poco deprimente vivir en una ciudad gris; aunque con su clima más seco que Glasgow, y, en lo que me ha tocado, más cálido, no me ha parecido particularmente deprimente.    Es, eso sí, una ciudad que se debate bajo las peores influencias del capitalismo post-industrial, con desarrollos lobos que su comunidad resiente y resiste, pero avanzan empujados por millonarias fortunas, como los planes para cambiar uno de sus parques más acogedores por un centro comercial.   O como el campo de golf monstruoso que Donald Trump, una de las personas más detestables del planeta, quiere construir por acá cerca, para añadir a su lista de estafas desastrosas.

Aberdeen es la puerta a las islas de Shetland y Orkney, al igual que a las plataformas de explotación de petróleo en el mar del norte, lo cual, en general, la hace una ciudad cara y loba.   Al menos, al Aberdeen moderno.    Pero también tiene una universidad vieja y respetada (en la foto, una de las entradas ornamentadas de manera más medieval en la Universidad de Aberdeen), al igual que otras menos viejas pero bastante dinámicas.  Valga la cuña a la universidad Robert Gordon, que a pesar de haber hecho cosas vergonzosas como darle un doctorado honoris causa a Donald Trump, también tiene una vocación de investigación científica notable.

Vivir en una ciudad nueva es una sensación deliciosa.  Buscar alojamiento, claro, es una actividad un poco angustiante y frustrante, pero si se hace en persona, se llega a conocer más de la ciudad.  Por un malentendido, por ejemplo, fui a dar un campus remoto (Gartdee) de la universidad Robert Gordon que no hubiera conocido de otro modo, y valió la pena, aunque no arrendara nada en esas lejanías.  En la foto, un espacio social donde me senté a descansar después de una hora y media de caminar.   Eso era antes de que me hubieran traído mi bicicleta de Glasgow.   Casi toda ciudad mejora mucho con una bicicleta.

El título de la entrada parecería sugerir que ha sido un verano deprimente, y realmente no.  El clima ha ayudado; ha habido incluso días soleados en que las playas (Aberdeen tiene buenas playas) se llenan de gente, aunque yo no me he atrevido a meterme al frío mar del norte aún.  Pero sí me parece deliciosa mi ruta de trotar que pasa por la playa.    Además, en Aberdeen hay buenos cines, buenas librerías, buenos bares y buenos teatros (no he ido a los últimos, confieso).    Cines: el cinema Belmont, clásico cinema indie para cuando uno se aburra de la basura hollywoodense,  el cine vue, para estudiantes vaciados (increíblemente barato para una ciudad tan cara).   Bares: el Drummonds, donde por puro chiripazo acabé en un concierto de ska donde bailé más de lo que me creí capaz, así no sea un gran fanático del ska (el grupo se llama Bombskare), también The Tunnels, donde oímos a los maravillosos Balkanarama.   En Belmont street hay también un pub gótico (tirando a metacho) donde me encontré una música noventera que fue una grata sorpresa: Slain's Castle.   En fin, andando por ahí, uno halla alguna cosa qué hacer.  Y dónde rumbear.   También vale la pena probar los hipercalóricos butteries, especialidad panadera de la ciudad, en diversas panaderías tradicionales.

Sí es un verano gris, emotivamente hablando, por otra cosa.   Este verano dejé de ser estudiante.   Lo he remediado temporalmente con un trabajo por unos meses, pero el resto de mi vida se balancea sobre mí como una espada de Damocles.  Sonará grecocaldense, pero así es.  Y eso fastidia.   No paran de preguntarme mis planes para el futuro.   Y los tengo, pero cada vez que los cuento me suenan más insustanciales.    Pero me gusta este limbo de dos meses que es Aberdeen.   Vivo en el campus de la Universidad de Aberdeen, que en época de vacaciones es hermoso, como todo campus deshabitado, aunque un poco más.    El edificio donde vivo me hace sentir en los años 70.   Y la universidad es marcadamente medieval.  No me quejo.

sábado, enero 15, 2011

DON JOACO

Una historia que probablemente le ha pasado un par de veces a las personas que viajan, es que están hablando con algún colombiano y se les acerca alguien a preguntarles si son colombianos. A eso a veces le sigue una historia muy curiosa e interesante sobre las peripecias de un extranjero en Colombia. Me pasó hace un par de años en Glasgow, con un escocés que se cuenta ahora en el círculo de mis amigos, y me volvió a pasar a comienzos de este año en Düsseldorf.

El extranjero en cuestión era esta vez un Alemán, de quien no diré el nombre para que no se encuentre aquí con Google, pero al que llamaré don Joaco, porque así le decían en Colombia. El de la foto es él, pero, la verdad sea dicha, no sé más de la foto que el hecho de que sale haciendo una búsqueda con su nombre.

Los alemanes son gente muy dada a viajar por el mundo, aparentemente. Yo recuerdo haber encontrado más alemanes paseando por sitios poco comunes en Colombia que gente de otras nacionalidades. También sugieren libros como One River, de Wade Davis, que si uno se topa con un blanco viviendo en las profundidades de la selva amazónica, hay un buen chance de que sea alemán.

Don Joaco habla buen español, aunque un poco aespañolado, porque vive en Ibiza. Después de haberse anotado hazañas como viajar de Alemania a la India por tierra, se paseó por pueblos de Colombia como Florencia (Caquetá), Riohacha (Guajira) y otros periféricos, igual que las ciudades intermedias y, claro, la capital. Y, en algún punto, terminó con sus huesos en una cárcel de Venezuela, donde decidió escribir su autobiografía. Biografía que quedó consignada como 6 tomos en alemán que hasta el momento, qué cosas, no ha podido publicar. Después, se dedicó a seguir viajando, y a escribir novelas de ciencia ficción e intriga política. Durante algún tiempo creó y mantuvo, con otros socios, una editorial, presumiblemente con la motivación de publicar sus propios libros.

Don Joaco sabe bastante de historia y literatura, en conocimientos que parecen estar organizados en su cabeza esa manera caótica y algo conspiranoica característica de algunos autodidactas. Nos hizo, a mi y a mi acompañante, una enumeración del origen de los mitos cristianos en los de culturas precristianas.

Sus historias en latinoamérica hacen pensar que se ocupó en emprendimientos más acordes con la novela negra que con algún otro género, y no nos sorprendió que no quisiera describirlos ni siquiera de manera general (alguien me decía alguna vez que nadie jamás había ido a Florencia con intenciones honorables). Sus peripecias tratando de hacer funcionar una editorial también pueden tener un tono novelesco, así sea porque ese tipo de negocios está sobrerrepresentado en la literatura, por estar precisamente relacionados con ella. Sin embargo, sus preocupaciones actuales son bastante más prosaicas. Quiere una esposa. Preferiblemente latinoamericana. Su anterior esposa, colombiana, con la que tuvo dos hijos, lo dejó por su vecino ibicenco, aunque ahora son buenos amigos (y vecinos) los tres.

Curiosa esta vida de los hombres de acción. Y solitaria.

domingo, octubre 10, 2010

PUEDA GLASGOW FLORECER


Imagen: Escudo de armas de la ciudad de Glasgow, en versión del almanaque Wilson.

Let Glasgow flourish by the writing of this thesis

Eso escribí algún día como estatus en mi cuenta en una red social de cuyo nombre no quiero acordarme, pero que para mi sorpresa le inspiró a David Fincher una película (no la he visto aún).   En el momento en que publiqué esa frase había visto en una exibición en la biblioteca Mitchell el acta de inauguración del acueducto actual de Glasgow, donde decían algo así como "pueda glasgow florecer al volar estas piedras con explosivos".   Probablemente estoy distorsionando un poco el mensaje.   Pero la cosa es que el dicho inicial, presente en el escudo, era parte de una expresión antigua que rezaba "Pueda Glasgow florecer por la prédica de La Palabra".   El uso de la expresión por parte de un ingeniero victoriano presumiblemente pragmático y mundano no puede menos que sonar irónico.

Yo no pretendo ser irónico.   No hubo que esperar 4 años (lo que llevo acá) para tomarle cariño a esta ciudad, aunque sí hubo que esperar a que llegara mi media naranja llegara también a estudiar, para conocer varios rincones antes inexplorados de Glasgow y sus alrededores.    Eso sí, perdí la oportunidad de escribir sobre eso, al menos "en caliente".

Pero vuelvo sobre la tesis, espero que brevemente.    La idea inicial de este post, era decir una cosa: que nunca me llegué a cansar de mi tesis.     Fue un trabajo delicioso de hacer.   Interesante casi todo el tiempo, y ni siquiera me arrepiento de haberles botado corriente a las vastas cantidades de cosas que se quedaron por fuera; esas gravitan por ahí esperando que haga algo con ellas, como publicarlas.     Pero lo mejor, debo reconocerlo, era darle forma concreta y precisa a las ideas vagas que había amontonado, usualmente la víspera (exagero nuevamente) del día en que tenía que entregar algún tipo de informe, intentar pubicar algún artículo, o dar alguna charla.



Y ni hablar de las gráficas.   Tal vez lo único que me reprocho es no haberme permitido pasar más tiempo haciendo dibujitos.     Fueron una parte importante del proceso de darle forma a las cosas, y a veces parecían un fin en sí mismos.

La que acompaña esta entrada es un diagrama de Hasse que muestra unas relaciones de orden entre elipses; hay lineas entre elipses que contienen a otras.   En el caso de arriba son más redondeadas, y en el caso de abajo, más alargadas.   Las elipses más alargadas tienen menos relaciones de orden, porque no caben unas dentro de otras orientadas en otra dirección.    Esa diferencia es importante en la tesis, pero la gráfica se quedó afuera porque explicarlo hubiera sido una distracción.

La presencia de esa gráfica en esta entrada, prácticamente gratuita, pero no del todo, refleja tal vez parte de la razón de ser de la tesis: incluír cosas que me gustan.    Eso puede sonar poco científico, pero se que gente como P. A. M. Dirac, físico cuántico famoso, estaría conmigo.

Y aquí caigo en cuenta de que no he dicho (hasta el momento) la razón de ser de esta entrada: que la semana antepasada (el 30 de septiembre) la tesis fue entregada oficialmente para ser pasada a los jurados.   Se fue así.   Ya veremos qué opinaron. 

viernes, octubre 23, 2009

CONSECUENCIAS

[comienza entrada reciclada de hace más de un año] (mayo 27, 2011)

Imagen: set de filmación en exteriores de "la última palabra" (o como sea que la van a llamar en español), película que están filmando en Glasgow.

Esta parte del año donde el otoño llega a su fin, cambian la hora oficial para para que uno pueda levantarse más tarde al clima invernal, y los publicistas redoblan esfuerzos para que compremos cosas que no necesitamos, motivo Navidad.   Y, más importante aún, se llama «Consecuencias» en el calendario discordiano.    Y este año el nombre le suena particularmente adecuado a la época.     En particular, porque como tengo que terminar rápidamente mi tesis de doctorado, me he visto avocado a redoblar mi dedicación al trabajo en tiempo y en atención, dejando a un lado a Blogger, a Twitter y a Facebook (en ese orden).    Lo bueno, es que no han sufrido tanto las actividades que no están mediadas por la red completamente, como ir a cine, ir a bailar, acechar escritores por autógrafos (esta vez, nuevamente Alasdair Gray y Eoin Colfer, autor del sexto libro de la trilogía de la Guia de la Galaxia Echando Dedo).

[fin de la entrada reciclada hace más de un año]

Resultó que la tesis me iba a tomar un año más, principalmente porque había que aprender C++ (de la mano de mi segundo director, prácticamente un santo) para hacer cálculos dispendiosos y largos.  Pasé el comienzo del invierno de 2009-2010 puliendo los primeros capítulos de mi tesis; uno es sobre la medida, y tal vez vuelva a referirme a eso como ya lo había hecho.  Y también bailando, yendo a cine, y acechando escritores, aunque esto último con menos suerte.   Todas estas actividades se iban a potenciar con la ocupación del Hetherington Research Club, al cual probablemente también me referiré en una entrada posterior.

Para redondear la entrada, completaré con algo sobre Alasdair Gray.

Después de haber abandonado el libro por la mitad, retomé por estos días la biografía de Alasdair escrita por Rodge Glass, y me encontré con que el escritor-pintor vivió un tiempo en la calle donde yo vivía en los tiempos de mis últimas entradas (Turnberry Road) y que una viejita que vende joyería en un almacen de ropa vintage, disfraces y kilts (donde estuve preguntando kilts para mi grado), fue su segunda esposa.   Me parece recordar que el encuentro con Alasdair al que hago referencia en esa entrada fue más o menos así:

Yo: Me parece que su idea de Dios creando mundos tetraédricos tiene sentido, y se me ocurren un par de maneras cómo podrían tener movimientos de rotaciones, precesiones y demás relativamente sencillos.

Alasdair: Jmmm... La cosa es que yo no fui criado en un hogar religioso, y por lo tanto no tengo ninguna animadversión por Dios como personaje.  De hecho, él me parece un buen tipo, que simplemente tiene que hacer un trabajo muuuuy difícil


Aparte de esa pequeña anécdota, debería culminar con algunas aclaraciones más:

  • El mundo no se acabó (hace poco sobrevivimos a una segunda venida de Jesucristo, predicha por alguno de esos predicadores chiflados)
  • No he visto la película en cuestión ("la última palabra") que sí fue estrenada, pero creo que pasó sin pena ni gloria
  • La tesis fue mandada en septiembre de 2010, sustentada recientemente, y aprobada por los jurados con correcciones menores.

martes, julio 21, 2009

LAS CINCO CULTURAS

Imagen: Intelectuales jugando canicas. Tomada de Smart Dogs

Primero, que eran dos culturas, en cierto modo antagonistas. En una esquina estaban los literatos y en la otra los científicos, o algo así, pero no en la sociedad en general, sino en la cúspide, peleándose la influencia sobre los hombres de acción que hacen que las cosas pasen y reparten la plata. Como la mala comunicación entre esos dos hemisferios del cerebro judeocristiano parecía algo muy preocupante, alguien con ideas dialécticas postuló que también existe una tercera cultura, de modo que se completara eso de la hipótesis-antítesis-síntesis.

Pero eso tampoco me gusta. Porque los discordiamos sabemos (aunque no estamos seguros) que eso de hipótesis-antítesis-síntesis es sólo una parte del ciclo dinámico de todas las cosas; ciclo que se cierra añadiéndole paréntesis y parálisis. Como hace poco me vi los crímenes de Oxford, de Alex de la Iglesia, (página web oficial acá) he representado estas etapas con los 4 símbolos pitagóricos mas uno que improvisé para la ocasión, en la figura que va con este párrafo. La hipótesis es el círculo tratando de abarcarlo todo, la antítesis es dos pedazos del círculo cortándose: en vez de abarcarlo todo, cortar y quitar. La síntesis, el triángulo, es como una solución de compromiso entre las dos anteriores, pero ésta es examinada y recontada obsesivamente (paréntesis, representada por el tetraktis pitagórico, símbolo del proceso de contar) llegando a una situación aún más limitada que es la parálisis (el asterisco de cinco puntas).

La hipótesis puede ser algo intuitivo, que le viene a uno a la cabeza sin entender bien cómo, como suele ser el caso de las cosas artísticas, la literatura, y todo eso. En la mayoría de los casos es necesaria una elaboración posterior, aunque algunos se la ahorren por pereza o mala fe (la mayoría) o porque no pueden hacerlo de otro modo (como Hunter S. Thompson, por ejemplo). La elaboración posterior no le quita su carácter de hipótesis, a menos que involucre el núcleo de la cosa.

La antítesis usualmente no puede aparecer sin una hipótesis, y consiste en una propuesta mucho más disciplinada y sensata. A veces, arrogante y hasta miope. Y tiene que basarse en algún tipo de reduccionismo. Es claro entonces cómo es el terreno de los científicos.

Soy el primero en entusiasmarse con la dichosa tercera cultura, es decir, de los literatos que tienen una idea decente de los aspectos esenciales de las ciencias y viceversa. Supongo que ahí estarán autores como Michel Houellebecq u otros por el lado literario, y otros como Steven Pinker por el lado científico. Pero no me hago ilusiones: sé que el curso natural es que la tercera cultura pase del estado de confusión (síntesis) a burocracia (paréntesis), para que finalmente haya parálisis, colapso y todo vuelva a comenzar.

He dicho FNORD.

Adenda:
Parece que alguien más se había ocupado del asunto dialéctico desde una óptica discordiana, aunque en inglés.

lunes, junio 15, 2009

BLOOMSDAY


Como entrada en la categoría "Esta mañana me levanté y me preparé un pan tostado", robada con descaro de El Sarcasmo.com, me monto al tren de la celebración del Ulises de Joyce propuesta por Portnoy para el día de hoy, Bloomsday, día del protagonista del Ulises.

(en la imagen, tomada de una página de la Fundação de Educação Artística una foto de la celebración en el año 2005)

Este señor Bloom en particular, se despertó en Glasgow en el cuerpo de un hispanoparlante de bigote y barba hirsutos y más bien poco abundantes, fémures (muslos) y húmeros (brazos) ligeramente cortos; claramente, no un tipo local.

Comienzo vagamente irlandés del día: la perorata matutina de Terry Wogan. Es preocupante como puede uno habituarse a la voz de un locutor particular en las mañanas. A continuación, desayuno, y dibujar cosas en el computador por una hora. Terminé una animación de tortugas inspirada en el hecho de que para Jodorowsky el 8 es un número especial, y yo quería relacionarlo con el número estrella discordiano, el 5. Supongo que terminará en el blog eventualmente.

Después, un poco de ejercicio, bañarme, vestirme, y sentarme a trabajar, es decir, a buscar errores en un programa, que es a lo que se reduce mi trabajo desde hace un par de semanas. Mientras tanto, pongo radio en linea y por referencia de no se quién pongo la emisora del Imperial College, donde están hablando de cómo bautizar el nuevo elemento, y de que alguien propuso llamar al bosón de Higgs "bosón de la botella de champaña", porque no se qué perfil del potencial que produce en el espacio tiene forma de botella de champaña. Sobra decir que no entendí de qué hablaban exactamente. Después trajeron a un astrónomo que quería aprovechar el cuarto de hora de la novela histórica (debido a todos esos best-sellers infames) para escribir una sobre astrónomos. Después llegó otro que habló de que la dificultad de controlar los riesgos de la nanotecnología, porque en algunos casos los riesgos que presentan no exactamente son de carácter químico o mecánico, sino de un tipo inédito que no se entiende bien aún. Finalmente se acabó el programa científico, y pusieron música. Lo primero fue un rap tipo public enemy bastante decente, que si uno le ponía atención, hablaba del trabajo en laboratorio. Ni siquiera los Beasty Boys llegaron a tanta ñoñez.

Hora del almuerzo, y no había salido de la casa; he sido un mal bloom. Ni siquiera tengo acá a mi novia para citarme con ella, qué más quisiera yo. En fin. Almorzar, trabajar un poco más y salir. Antes de salir noté que mi camiseta de "Pie and Mash" (ver foto) estaba sucia, de modo que me la cambié por una que sí resultó limpia. Para no pasar un día demasiado anodino, la única excusa que se me ocurrió fue salir a comprarme un pantalon a los almacenes de caridad de Dumbarton Road (ver foto). Nada extraordinario qué contar, tal vez sólo un borracho ventilando sus desaveniencias con la vendedora de uno de los almacenes, y diciéndole con un acento extremadamente glaswegian que reconocía que había sido "un mal chico". De hecho, me sorprendió un poco haber entendido lo que decía; no suele ser el caso con los locales más silvestres.
Tras pasar por varios almacenes, finalmente encontré un pantalón decente y de mi talla en British Heart Foundation. En el momento en que escribo ésto, no me lo he medido. Sin embargo, si este pequeño párrafo sale en el post final, significa que el pantalón me sirvió y no perdí mi modesta inversión.

En la tarde, más trabajo, sintiéndome culpable por no buscar en la red cómo estarían celebrando Bloomsday en el Hetherington Research Club o algún sitio decente y barato por ahí cerca. Ahora, cuando estoy terminando de escribir esto y poniendo enlaces y fotos, descubro que no hubiera encontrado gran cosa.

A eso de las 9 me gana el sueño y me voy a la casa (como fui tarde a la oficina, me quedo un poco hasta tarde). Me gana el sueño porque anoche también me dormí tarde por jugar a dibujar con el computador. Mucho me temo, lectores habituales, que una entrada sobre lo que dibujaba se ve venir.

Y se me pasó el Bloomday casi sin callejear, y, lo que es peor, sin pubs y sin una gota de cerveza. Qué vergüenza. Qué mal Bloom.

miércoles, junio 10, 2009

QUISIERA SER ALGUIEN MAS

Imagen: Helen Townsend habla con el ex-novio de la persona que ella quisiera haber sido. Tomada de la reseña de la película en The Independent.

Entrada corta. Como truco sucio para tranquilizarme sobre la supuesta falta que les haga a los lectores, voy a escribir una de esas entradas sobre cine que nadie comenta "porque no se han visto la película". Así quedo más tranquilo, al ver que los lectores tampoco escriben nada.

Hace unas horas estaba desparramado, muerto del sueño, en una silla del Glasgow Film Theatre. Las consabidas propagandas de carros, la mayoría de las cuales desprecio con toda mi alma, exceptuando las de "VW patrocina el cine independiente" donde sale gente británica muy silvestre dando interpretaciones locas del guión de películas famosas. La propaganda de Orange, que también me gusta, aunque hoy, por enésima vez, fue la de Emilio Estévez. Finalmente, la de la red de cines europeos, que sí me gusta más. Y después una sorpresa agradable: un corto como los que pasan en Colombia antes de las películas. Creo que es la primera vez que veo eso acá en el Reino Unido. Previsiblemente, mejor que los que me tocaban cuando estaba en Colombia. Ahora como que hay algunos mucho mejores, como Rojo Red. El corto era sólo música y una cámara volando en un parque londinense con el sol de la tarde. Me parecía estar soñando, estuvo chévere.

Finalmente, la película. Según el folleto, era de una adolescente que al actuar para una reconstrucción de los hechos de la policía, se antojaba de convertirse en la joven cuya desaparición se investigaba. Y era eso, más o menos. Pero yo esperaba la historia de una adolescente desequilibrada intensísima que, poseída por el cliché cinematográfico, llevaba el capricho de querer adueñarse de una vida ajena a los dominios del thriller. Pero no.

En realidad, aparece un personaje tranquilo al que simplemente le tocó una existencia bastante triste y contempla embelesada otras existencias mucho más agradables. Nada de esas tormentas emocionales interiores que les suelen gustar a los cineastas y escritores de diversas pelambres; algo mucho más claro e interesante, en un personaje que siendo diferentísimo a mi, me inspiró mucha simpatía. Helen Townsend quería dejar de ser ella y ser alguien más. Pero durante la película no hizo nada al respecto, sólo vivió su aspiración mientras hacía lo que tenía que hacer como Helen Townsend. A lo sumo, sostuvo monólogos bastante sencillos y sinceros como hablando con Joy Thompson, la joven desaparecida. Helen la visitaba en el bosque donde la vieron por última vez, aunque Joy no estuviera ahí.

De hecho, me sorprendió que muchas reseñas ignoraran el hecho de que claramente Helen estaba viviendo la vida de Helen, y no estaba escapando de ella como suelen hacer los dudosos héroes cinematográficos chocolocos.

Vista con mis ojos, en la película Helen pasaba por un proceso para darse cuenta de que Helen no era más Helen que Joy o que cualquier otro. Que el corral que uno mismo se ha construído definiendo quién es, es imaginario, pero tiene que actuar algún hecho particular para que uno vea que el corral imaginario está ahí, que es imaginario, y lo pueda borrar a voluntad. El hecho que le da a uno el empujon para deshacer el corral es en parte externo, pero es más bien como un ritual en el que uno decide participar. Con las reservas de mis lectores escépticos, lo que yo vi en la película, es un ritual funcionando como debe funcionar un ritual. Claro que la película termina abruptamente antes de que se vea claramente si Helen efectivamente se volvió alguien más. Yo creo que es porque no importa. Porque realmente a donde hay que llegar es a darse cuenta que no importa, que uno es uno tanto como es otro.

Carambas. Qué trascendental, que me puse. Pero es que todavía me dura el efecto de la película, su música chocoloca, y el documental previo. Se siente sabroso, no crean.

BONUS TRACK

1 - Liam y Noel tampoco quieren ser ellos.





2 - Daniel Samper Ospina tampoco quiere ser él.



martes, febrero 24, 2009

PERSONAJE NOIMPORTISTA DEL DÍA

Imagen: Geoff Dornan, residente pensionado de Southport, a quien la policía le decomisó los patines por desplazarse de manera peligrosa por la ciudad. Tomada de old Holborn

La última semana he tenido la experiencia agridulce de sumergirme completamente en la actividad ingrata de la programación, tratando de obtener unos resultados para poder mostrar en la meca de la IR este año. Y de paso, conseguir la visa gringa para conocer Boston, la tierra de Bogus, el simpático hombre del método del agua, y su poderosísima exesposa Big (al lado de la cual el análogo de Carry Bradshaw se empequeñece ante mis ojos de manera patética). Esta experiencia incluyó dormir 5 horas durante las últimas 72, de modo que pido al lector considerar mi estado antes de condenarme por la referencia literaria completamente innecesaria del anterior párrafo, al igual que por la referencia farandulera.

En este estado, entonces, en que me parece llevar aún más décadas en este valle de lágrimas de las que en realidad llevo, despierto de una siesta demasiado larga, pongo la radio, y oigo la noticia del juicio del personaje cuya foto encabeza este post: el pensionado patinero. Y entonces pensé: ¿por qué no hago como el autor del blog más descaradamente confesional que conozco, que pone la frase liberal (léase neoconservadora) del día cada mes y medio, y pongo algo "del día"? Eso aliviaría a mis sufridos lectores, que han soportadso textos cada vez más aburridos y espaciados (si, ya se que estoy escribiendo que no escribo: pero les recuerdo que yo sigo la doctrina del señor Plátano: No importa, y si importa, tampoco importa).

De modo que aquí está, declaro al pensionado inglés excéntrico "personaje noimportista del día", y procedo a una defensa poco eficaz de su comportamiento. Yo, igual que muchos peatones, me siento un poco fastidiado cuando un patinador me hace sentir en peligro pasando a milímetros de mí a una velocidad demasiado alta, y el fastidio es notable cuando camino con mi mamá o alguien mucho menos ágil que yo que tenga más que temer de una colición con el bólido humano. Sin embargo, tengo la impresión de que mi fastidio propio no es muy fácil de justificar, porque siento en el fondo consiste en abandonarse a las pequeñas comodidades de la seguridad, de las que las sociedades europeas son una caricatura continua. Es decir, el viejito nunca ha embestido a nadie, que yo sepa, y probablemente la persecución legal obedece a que su comportamiento incómodo, que va en contra de esa sobreprotección de la seguridad que se ha vuelto un rasgo más bien fastidioso del carácter inglés.

Y, en un plano más abstracto, teórico y, aún diría, metafísico, me siento inclinado a poner también a un lado mi fastidio ajeno (es decir, la indignación ante la incomodidad que un patinador imprudente pueda causar entre gente mucho menos ágil que yo*). Porque, como tal vez ya he mencionado, la identidad individual es una ilusión, y en realidad cada uno de nosotros es en el fondo el mismo con todo los demás.

Pero, volviendo al señor Dornan, tal vez lo que lo hace merecedor de su título de personaje noimportista del día es, desde luego, el hecho de no tener agüeros para desplazarse así a sus 71 años (una edad cercana a la de mi director, que hace un par de años (literalmente) hizo un tour por las islas giegas, nadando de isla en isla). Pero, sobre todo, por la respuesta que dio a los jueces que lo cuestionaban por su comportamiento, y que aunque es poco defendible, me parece simpática cuando se dirige a un juez inglés con peluca de juez inglés:
¡Es que así es que yo patino!


*Aclaro que yo no hago acá ningún alarde de agilidad: por más que tenga una compulsión por el ejercicio físico, nunca he sido bendecido con esa condición fisiológica de la coordinación motriz, que francamente me hace envidiar a los que son capaces de seguir los pasos de una clase de aeróbicos.

martes, diciembre 23, 2008

LAS CENIZAS ALUCINÓGENAS DEL DOCTOR GONZO

Imagen: Ilustración en el afiche promocional de la película "Gonzo: The Life and Work of Dr. Hunter S. Thompson" El personaje que sale ahí eso, desde luego, el mismísimo Hunter.

Ayer pude por fin finalizar un ayuno involuntario cinematográfico de algunas semanas asistiendo a la película que menciono bajo la imagen: un documental biográfico sobre el genial periodista gringo Hunter S. Thompson, que había mencionado e incluso citado en un par de posts anteriores, el segundo uno de los más visitados de este blog por obra y gracia de Google.

Para hablar de la película, lo más fácil sería tomar la posición "it sucks" de Jay Sherman, y hablar de los numerosos puntos en los que no llega a ser excelente. Pero lo primero que voy a hacer, es reconocer que esa película me tuvo durante sus dos largas horas perfectamente absorbido en una montaña rusa de euforia, angustia, tristeza y rabia que tienen que haber sido un modelo de juguete de las que le provocaban al mismo Hunter las montañas de pastillas ilegales que ingería a cada rato. Supongo que una buena parte del mérito es del personaje y no de la película, porque por alguna razón lo que se refiere a este escritor siempre me ha movido mucho emocionalmente. Creo que sus escritos logran contagiar al lector (o al menos a algunos lectores) con una especie de agitación incómoda perpetua que en adelante asaltará la mente activada por cualquier cosa relacionada: el senador George McGovern, familiar del senador Jim McGovern mencionado en el disco duro del computador de Raúl Reyes (suenan risas grabadas), Las Vegas, Nixon, los Ángeles del Infierno, el Derby de Kentucky, los mint juleps, las pastillas de mezcalina.

Me declaro admirador de Hunter S. Thompson, pero me declaro también una persona absolutamente diferente de él. En particular, me declaro incapaz de escribir como él, porque soy aún más incapaz de vivir como él. El periodismo gonzo, esa inmersión furiosa en la realidad, es algo que debe ser increíble de experimentar, pero que como experiencia directa nos está vedada a la mayoría de los mortales, pienso yo. Al salir de la película comentaba incluso con alguien el hecho de que probablemente haya habido un componente de desequilibrio de neurotransmisores en la genialidad del doctor Gonzo, o una conexión pobre de los lóbulos prefrontales.

La parte fastidiosa del legado de Hunter S. Thompson, pienso yo, viene en dos sabores, que a modo de homenaje procederé a tratar de minimizar y justificar, como una especie de homenaje mínimo e irrelevante.

Uno, es el sabor a menta, de esos cocteles sureños de cuello rojo llamados los mint juleps a los que aludió un(a) comentador(a) de este blog en el post sobre Ralph Steadman. Este sabor incluye a la gran cantidad de detractores de toda laya que han querido explicar por qué el personaje en cuestión no es la gran cosa. Es un espectro amplio: va desde los literatos especialistas cuyo trabajo es no dejarse impresionar por nada que no haya sido un escritor oscuro que escogieron para su tesis de doctorado, hasta los cuellos rojos simpatizantes del KKK que reclaman que Hunter no representa la verdadera naturaleza cristiana de los Estados Unidos (y, por supuesto, ellos sí), pasando por unos católicos que se preocupan porque los jóvenes podrían tomar ejemplo de un escritor sexagenario suicida y volarse los sesos, yendo a dar con su alma inmortal al infierno, y, peor aún, haciendo algo con su cuerpo sin permiso de los curas. Este, por suerte, es un sabor que no hay que pasar muy seguido, porque estos detractores escriben más bien poco. Uno se los encuentra sobre todo comentando noticias, supongo que también llamando a las estaciones de radio gringas, o en los periódicos godos que uno no lee.

Y el otro, es el sabor a sándalo de los fanáticos poco razonables del personaje. No me refiero sólo a los hippies demasiado simplones que no captan las críticas de Thompson a la propia contracultura, sino también, y sobre todo, a las hordas de seguidores posmodernos que tratan de imitarlo, o más bien, de imitar un monstruo de Frankenstein hecho con él y los escritores Beat (Burroughs, Kerouak, Ginsberg). Respecto a eso, tengo una opinión que posiblemente esté tan equivocada como la de un escritor adolescente que quiere despreciar las reglas periodísticas o de la narrativa. Pero como es mi blog, no se puede evitar que la escriba a continuación.

Cuando Hunter S. Thompson se implica tanto en el evento que está cubriendo que se vuelve un personaje central (la receta gonzo), no está haciendo un homenaje a su ego mezquino, como sí tratan de hacer sus imitadores. Está dando el único tipo de recuento que se puede dar alguien desde un ego que precisamente parece estarse cayendo a pedazos. Y no son las drogas, aclaro, las que lo desbaratan, aunque desde luego ayudan. Sus gustos y simpatías están explícitos en su descripción de cosas ajenas a él, e incluso exagerados hasta darle al texto ese colorido sicodélico, pero son sólo un reconocimiento honesto de que todo se percibe a través de unos filtros (algo que ya se había discutido en este blog). Finalmente, además, esto resulta ser un elemento de la forma, menos importante que otras cosas que están menos explícitas. Sospecho, incluso, que él escribía de ese modo, porque en vez de gastar sus energías en superar su manera retorcida de percibir, decidió aprender a escribir así. Y eso no fue una decisión cómoda, porque su aprendizaje parece haber sido aún así muy duro y disciplinado, como sugiere su obstinada idea de mecanografíar "el gran gatsby" de Fitzgerald "para familiarizarse con su música".

Nuevamente, me encuentro con que me extiendo demasiado. Para evitarlo, voy a enumerar las cosas que me quedaron por decir, de manera breve:

  • En uno de los accidentados viajes de este personaje, terminó por equivocación en Colombia, y estuvo durante un tiempo en Cali. En un libro que encargué a una amiga (que también tiene algo que ver con el Hermano Gregorio del pesebre) HST narra este episodio ("The Great Shark Hunt" para el que quiera tenerlo). No encontré el texto en la red, y dejé el libro en Colombia, de modo que quedo debiendo la cita. Sólo mencionaré que para él, en ese tiempo (entre el 62 y 63 creo), los colombianos y venezolanos eran la gente mas violenta del mundo.
  • Después de muerto, se hizo cremar, y sus cenizas fueron disparadas por un cañón descomunal que él ayudó a diseñar cuando era joven. A continuación, el cañón con la forma del logo del movimiento por el que él se lanzó como candidato para sheriff de Aspen, Colorado. Ese logo, que también había sido mostrado en este blog, pasó a formar parte de la iconografía colectiva sicodélica del siglo XX, con su mezcla del puño activista social y el botón de peyote, la cuota sicodélica.
Imagen: Cañón funerario y monumento a Hunter S. Thompson, fotografía de Chloe Sells tomada de la página web de Kitchen Readings.

Adenda: Me doy cuenta de que no hablé de la película en sí, sino del personaje. La película es bien hecha, divertida, colorida, y todo eso. Johny Depp sale más bien poco, y entrevista mucho a la directora de "miedo y asco en las vegas". Me hicieron notar, eso sí, que tiene el mismo molde narrativo de todos los documentales sobre gente legendaria: comienzos oscuros, salto a la fama, degradación en la fama. Como calcado de uno sobre los Beatles. En "The Guardian" decían que es una película que cualquiera podría haber hecho más o menos bien, y que por lo tanto no valía la pena hacerla. Pero a mi me gustó el resultado, tal vez porque no veo tantos documentales.

viernes, diciembre 19, 2008

FELIZ NAVIDAD, WICK

Llegó la hora del post navideño en este árido y por momentos abandonado blog. Buena suerte que gracias a los buenos oficios de Shoegazer tuve fotos de un viaje navideño a un puerto en el extremo norte de escocia: Wick. La fotografía que encabeza el blog fue una de las primeras imágenes que tuve de la ciudad, en la penumbra de alrededor de las 3:30PM, cuando ya estaba comenzando a anochecer. Desgraciadamente, el cielo tapado y la llovizna constante dan más sensación de oscuridad, además de haber frustrado mis intenciones de ver la presumiblemente increíble aurora boreal. La ciudad está más o menos a la misma latitud que Estocolmo, y sólo un poco más al sur que Helsinki, de modo que yo pensaría que hay esperanzas, cuando esté despejado. No hubo tal, aunque el viaje fue enteramente satisfactorio de todos modos.

Las tierras altas escocesas, las Highlands que son tal vez más célebres entre los que fuimos adolescentes en los 80s por la película "Highlander", donde vimos, tal vez por primera vez, los tremendos paisajes de esta región del norte de Escocia. No tuve oportunidad para salir a correr en las colinas como en la película (qué más hubiera querido) pero sí constaté que son tan impresionantes como aparecen. Las fotos de los campos nevados desde el tren no salieron tan buenas como yo hubiera querido, de modo que como en este post no quiero poner fotos ajenas, me limito a esta donde salgo en la carretera al aeropuerto de Wick (aclaro que fuimos en tren, ni más faltaba).

El paseo fue más bien corto, y sólo hubo una caminata larga por los alrededores, de la cual también quedan imágenes del mar. Es claro en las fotos, probablemente, que el clima no estaba para echarse un chapuzón. Sin embargo, curiosamente el clima estaba un poco más abrigado que en Glasgow, lo que no es mucho decir. Pero si se toma en cuenta lo cerca que está ésto del círculo polar ártico, el hecho de que todo no esté cubierto de nieve sí hace notar la tremenda influencia que tiene la corriente del Golfo sobre las islas británicas en lo que respecta al clima.

El pueblo, por cierto, es muy bonito. Y ahí comimos, el día de llegada, uno de los mejores Fish & Chips que yo haya probado, en el establecimiento que sale en la foto. En esta ciudad hay cantidad de pequeños hotelitos, lo que llaman B&B o Bed and Breakfast. Y en el que nos hospedamos, tuvimos una habitación grande, cómoda y con vista al mar.

Desgraciadamente, no hay mucho más que decir del paseo, al menos, no que se me ocurra en este momento. Lo que queda, es aclarar que la mención navideña del post no es gratuita, es decir, no viene sólo de la imagen que lo encabeza. Este diciembre estoy más navideño que en años anteriores.

Tal vez no tener presión por rezar novena o siquiera visitar a nadie me ha dispuesto más a hacer pesebre y, vea usted, a invitar a un par de amigos colombianos, y un par de franceses, a una especie de cena navideña al apartamento. Y aquí en el blog voy a confesar la verdadera intención: es para que vean el pesebre. No estoy seguro de que sea pesebre, porque aún no tiene pesebre, pero si uno lo ve, piensa que en efecto es un pesebre. Vamos a ver si en navidad ya llega la Sagrada Familia a algún lado entre el pueblito holandés, el Tiranosaurio, el Buda, o los numerosos soldados en plenos ejercicios militares. Tal vez una alpaca que hice con la cera negra que inicialmente cubría un queso, vaya a hacer las veces de la mula o el buey. Con la imagen del gaitero oficial del pesebre, me despido, no sin antes expresarles a los lectores mi deseo de que pasen una FELIZ NAVIDAD.

martes, octubre 14, 2008

EL DÍA QUE CONOCÍ A LA CABRITA AVENTURERA

Imagen: Trexy, la cabrita que recorre la red.

Hace ya algún tiempo que no escribo sobre mi trabajo, ni sobre temas directamente relacionados, y es una lástima, porque necesito hablar de eso incluso para hacerme opiniones al respecto. Por eso, he decidido escribir un post sobre un proyecto del que me enteré en un evento en la Sociedad Británica de Computación en Londres en septiembre. Del evento ya escribí en otro lado; de pronto cuando la reseña que hice junto con un amigo se publique, le dedique algún comentario por acá o en mi blog en inglés, o en ambos. El caso, es que una de las charlas más interesantes tocó el tema de los 7 pecados mortales del usuario de motores de búsqueda, entendidos como problemas del proveedor de servicios de información. La daba Nigel Hamilton, que hace unos años montó con su hermana una pequeña empresa de servicios informáticos bastante original, y ha podido mantenerse con éxito. Aunque la charla era una actualización para personas que conocían ya el proyecto, estuvo interesante para los neófitos, y eso, junto con la cena que pagó Nigel el último día de mi estadía en Londres, me decidió a dedicarle un post.


Como mencionaba el mismo Nigel en un artículo por ahí, los humanos somos bastante buenos para encontrar cosas nuevas, pero no tan buenos para acordarnos cómo fue que las hallamos.    Mil veces he oído, cuando hablo de mi trabajo, la objeción más frecuente de parte de los legos: "¿para qué, si con Google ya nos bastamos?"    Esa pregunta tiene centenares de respuestas posibles, y en cada conferencia de IR a la que asisto todavía encuentro media docena más que no había pensado.     La que da Nigel, es que Google no es particularmente bueno en recordarnos cómo llegamos a algún dato en particular, y que, precisamente por tener una mente creativa pero desordenada (en diversos grados) nos vendría bastante bien que una máquina con un cierto carácter compulsivo nos echara una mano organizando los caminos que hacemos al andar.      Es por eso que él y su hermana Megan idearon el proyecto Trexy.   Bueno, en realidad lo que he mencionado esconde problemas científicos y filosóficos más profundos, y el que esté interesado puede asomarse a esas profundidades por el artículo fundacional de Vannevar Bush.

Una cabra no es la imagen que más evoque una idea de orden y método, pero cualquiera que las haya visto desplazarse entre abismos rocosos sabe que ellas son muy buenas para administrar la información sobre cómo llegaron a una peña cualquiera.      Por eso, y otras razones,  Nigel y Megan decidieron adoptar una cabra como la imagen de su proyecto de administración de caminos de búsqueda.   Ya me dirán si no es una mascota muy bonita.

Sobre su idea del "trail blazing", no se si ellos lo habían previsto, pero su enfoque resultó, si no inmune, sí más robusto frente a los males que aquejan al mecanismo de Google: la proliferación de información, que se sale del alcance de cualquier esquema centralizado, y las estrategias que obstinadamente utilizan los usuarios para engañar al sistema y obtener mayor visibilidad, a expensas del despempeño general.


El esquema del seguimiento de caminos de búsqueda (trails) y sobre todo del desempeño de los pioneros, los que utilizan por primera vez cada camino (trailblazers) es una de las mil caras de una nueva tendencia en la informática: la utilización de las masas de usuarios como agentes colectivos que organicen la información.    Si se puede evitar la locura de las turbamultas y quedarse con la sabiduría de las multitudes, se puede lograr ponerle la cara a una información que crece exponencialmente, porque las multitudes también lo hacen.     Ya hemos visto el fenómeno impresionante de last.fm y de las redes sociales como Facebook, de modo que no creo que tenga que abogar mucho por este tipo de aproximaciones al problema de la búsqueda de información.       La dichosa web 2.0 ha introducido una forma inédita de pluralidad, que aún cabe la esperanza de que no sea una burbuja temporal que revienta dando paso a un estado monótono y pobre, como ciertos aspectos de la globalización.

Vale la pena, estimados lectores, jugar un poco con la cabrita Trexy, y dejar que ella organice nuestros caminos por la web para poder vagar a nuestras anchas sin perder las cosas interesantes que hallamos por ahí.

Tal vez todos los que contribuímos a la alimentación de las cabras residentes de la Universidad Nacional con documentos, informes o trabajos de todo tipo (esos bichos tenían un paladar exquisito para la producción académica) podamos recibir de Trexy, la cabrita aventurera y mochilera, una retribución por la información que hayamos perdido.

sábado, octubre 11, 2008

VACAS FLACAS PERO LANUDAS

Bueno, señores, se acabó la época de consumir al fiado y más de lo razonable. Para mí se había acabado hacía rato, pero acá me refiero al mundo. Credit Crunch. No es tan malo, de todos modos. Mas malo es para mí el Crunch de Ideas que tengo yo; si he tenido algo que decir acá en el blog durante el último mes, no me he dado cuenta. Por eso, ahora voy a recurrir al viejo y cochino truco de colgar un video que uno vió por ahí. Para disimular un poco, tambin puse la imagen de un ternero bellísimo de vaca de las Highlands, como los que tuve la oportunidad de acariciar (lero, lero) en un festival en el parque Pollok. Esas vacas son tremendamente dóciles, tranquilas, y hasta suaves cuando están recién bañadas y peinadas. Dicen también que son tremendas para aguantar el frío y el hambre.

Pero siguiendo la tradición vagamente educativa del blog, voy a colgar un video en alemán, y con la letra (tomada de oleo) , traducido, como de costumbre, chambonamente. El haber visto ese video se lo debo al retriever alemán de la oficina de al lado, que comparte conmigo el gusto por la música ochentera alemana. (aunque esta banda, EAV es austriaca) De modo que buen provecho.






Ba-Ba Banküberfall

Der Kühlschrank ist leer,

das Sparschwein auch,

ich habe seit Wochen

kein Schnitzel mehr im Bauch.

Der letzte Scheck ist weg,

ich bin nicht liquid,

auf der Bank krieg' ich sowieso keinen Kredit!


Gestern enterbt mich

auch noch meine Mutter

und vor der Tür

steht der Exekutor


Mit einem Wort -

die Lage ist fatal.

Da hilft nur eins:

ein Banküberfall!


Ref.: Ba-Ba-Banküberfall ...

Das Böse ist immer und überall!


Auf meinem Kopf

einen Strumpf von Palmers

stehe ich vor der Bank

und sage: "überfall ma's!"


mit dem Finger im Mantel

statt einer Puff'n

ich kann kein Blut sehen,

darum muß ich bluff'n!


Ich schrei': "Hände hoch!

Das ist ein überfall!

Und seid ihr nicht willig,

dann gibt's 'nen Krawall!"

Eine Oma dreht sich um

und sagt: "Junger Mann!

Stell'n Sie sich gefälligst

hinten an!"


Nach einer halben Stund'

bin ich endlich an der Reih',

mein Finger ist schon steif

von der blöden Warterei.


Ich sag': "Jetzt oder nie,

her mit der Marie!"

Der Kassier schaut mich an,

und fragt: "Was haben Sie?"


Ich sag': "'nen Hunger und 'nen Durst

und keinen Plärrer,

ich bin der böse

Kassenentleerer!"


Der Kassierer sagt "Nein!

was fällt Ihnen ein?"

"Na, gut" sage ich,

"dann zahl' ich halt 'was ein!"

Ba-Ba Robo de Banco

La nevera está vacía,
La alcancía también
Desde hace semanas
no me he echado una chuleta a la barriga
El último cheque ya se fué
No tengo liquidez
En el banco no me darían crédito, de todos modos

Ayer me desheredó
también mi madre
y frente a la puerta
está parado el administrador del edificio

Palab ra que sí:
La situación es fatal
lo único que ayudaría es
¡un robo de banco!

coro: Ba-ba-robo de banco
el mal está siempre sobre nosotros

En mi cabeza
unas medias de palmas*
están frente al banco
y dicen "róbanos"

con el dedo en el abrigo
en vez de un arma
no puedo ver la sangre
por lo tanto me toca simular

Grito "¡arriba las manos!"
¡esto es un robo!
y si no me obedecen,
habrá una pelotera
Una abuelita me se voltea y me dica
"jovencito, hágase atrás en la fila"

Casi media hora
he estado en la fila
mi dedo está tieso
de tanto esperar
Digo "ahora o nunca
aquí con la María** "
El cajero me mira,
y pregunta "¿qué tiene?"
Yo digo "una hambre y una sed
que aúllo
¡Soy el vaciador de cajas malo!

El cajero dice "¡no!

¿qué le pasa?"
"Muy bien", digo yo
entonces después le pago
*En alemán no se dice guardar la plata debajo del colchón, sino en las medias
**Me imagino que se refiere a la plata

viernes, agosto 29, 2008

DE BUROCRACIA A NO VA MÁS

Imagen: misteriosos símbolos iniciáticos con profundo significado místico y gastronómico.

Este blog está en época de vacas flacas, no sólo en textos sino en lectores. Y es que no tengo demasiadas cosas interesantes que decir. No he vuelto a pasear por Escocia, Terminé el libro de Álvaro Naira, pero dejo la reseña para después, y casi que ni siquiera he ido de farra. Si, casi. El viernes estuve tomándome unos whiskys en el Uisge Beatha, un simpático pub en Woodlands Road con una especie de maniquí de Margaret Thatcher regalando a la clientela con su sonrisa cínica entre abundantes cabezas de venados, un búfalo y una girafa. Más o menos como poner una foto de cuerpo entero tamaño natural de Higuita, pero mucho más matafiestas. Chévere poner a la Thatcher en medio de los trofeos de caza, pero feo de todos modos poner trofeos de casa.

Voy a usar este texto para consolarme por la aridez relativa de esta época en la que he estado tan sumergido en mi trabajo, aprendiendo C++ a las carreras, obteniendo resultados preliminares poco satisfactorios con mi método de proyección simétrica (eso queda en remojo, ahora estoy dedicado más a los borradores, que son mas interesantes). Y me voy a consolar trayendo a colación el esquema de la sucesión de las cinco épocas según el saber discordiano.

El año discordiano se compone de 5 estaciones de 73 días cada una:

1) V IS FOR VERWIRRUNG (CAOS, HIPÓTESIS, MATRIARCADO, YIN, TIERRA, TORTUGA, INFINITO, ANARQUÍA, LUNA, NÚMERO DOS)
del primero de enero al 14 de marzo. Cada 4 años se inserta entre el día 59 (28 de febrero) y 60 (primero de abril) el día de san Tib.

Esta es una época desordenada pero armoniosa, donde nada permanece estático sino que todo cambia en un flujo continuo y sin sobresaltos. Es plural en el sentido más amplio, y ninguna parte del todo llega a prevalecer demasiado sobre las demás durante mucho tiempo. Sin embargo, en 73 ciclos (días) la tendencia de algunas partes a predominar termina con este estado de cosas, y se pasa a la siguiente

2) ZWEITRACHT (DISCORDIA, ANTÍTESIS, PATRIARCADO, YANG, MARTE, LOBO, FASCISMO, SOL, NÚMERO TRES)
del 15 de marzo al 26 de mayo

Esta época está caracterizada por la lucha entre dos facciones opuestas por la supremacía. Los asuntos de la competencia y en general la imposición de una cosa sobre otra son muy importantes aquí. Esta situación eventualmente termina cuando una de las partes logra finalmente un predominio temporal y violento sobre las otras.

3) UNORDNUNG (CONFUSIÓN, SÍNTESIS FALLIDA O ILUSORIA, CIUDADES-ESTADO, PRESIDENCIALISMO, MERCURIO, COYOTE, LOKI*, NÚMERO 11)
del 27 de mayo al 12 de agosto

Esta época está caracterizada por la superación de las disputas del anterior. Sin embargo, como estas disputas fueron necesariamente zanjadas por una imposición violenta y necesariamente parcial, es sólo una superación ilusoria cuya apariencia requiere más violencia e imposición para su mantenimiento. Después de 73 ciclos se llega a un equilibrio determinado por un pragmatismo miope y poco eficaz, pero extremadamente rígido e inamovible, que comienza la siguiente etapa.

4) BEAMTENHERRSCHAFT (BUROCRACIA, PARÉNTESIS, NACIONES-ESTADO, TECNOCRACIA, PLUTÓN, CASTOR, NÚMERO OCHO)
del 13 de agosto al 19 de octubre

Su nombre, burocracia, lo dice todo. Todo es minuciosamente catalogado, rotulado, anotado, guardado, perdido, buscado, vuelto a encontrar, transladado, y verificado; todo de acuerdo a procedimientos claros y específicos, pero nunca sencillos. Este orden burocrático comienza a desmoronarse después de 73 ciclos, y se pasa a la siguiente etapa.

5) GRUMMET (CONSECUENCIAS (cierre de caja), CONSTERNACIÓN, IMPERIO EN DECADENCIA, POPULISMO, BACO, RATA, NÚMERO CINCO )

del 19 de octubre al 31 de diciembre

En esta etapa, todas las cosas que han sido reprimidas por las anteriores emergen nuevamente. Aquí predominan los revivalismos de todo tipo, igual que los tremendismos, los catastrofismos y otro montón de ismos. Después de 73 ciclos, cuando la mayoría ya quemó fiebre, se vuelve a la etapa primigenia: VERWIRRUNG.
Según el calendario discordiano, estamos en plena burocracia, pero ya vienen las consecuencias. En ciclos más grandes, creo que también estamos en consecuencias, y la época más notablemente característica está por llegar alrededor del año 2012, con algún cambio que borre finalmente los vestigios de Burocracia y demás épocas anteriores, y permita volver al caos.

Todo esto está explicado de manera más bien clara en "Iluminatus!" de Robert Anton Wilson, y de manera menos clara pero muy interesante en Principia Discordia y textos asociados (como el "Libro Honesto de la Verdad")

Sin embargo, la estructura de las cosas de a cincos, de la cual el esquema anterior es sólo una aplicación a la cronología de lo que sea, es algo que está presente en todas partes. Hoy mismo, el Juglar del Zipa sacó un post tremendamente pentalógico, en un suceso bastante sincrónico. Y poco antes, el mismo personaje había comenzado a organizar la interesante institución de los "25 ajiacos" (5x5). Si alguien puede asistir y contarme que no son reuniones de los Iluminati, quedaré más tranquilo.

Finalmente, los dejo con una representación de un poliedro de 25 vértices que se puede generar con un vector complejo al azar de 5 dimensiones, y las transformaciones del grupo de Weyl-Heisenberg de orden 5. Cada uno de los vértices puede ser o un ajiaco, o uno de los 5 elementos (dulce, pum, picante, púa y naranja, traducidos descuidadamente como se debe) en una de las 5 estaciones.


(*) Loki es el mismo dios nórdico burlón que poseía a todo el que se pusiera la máscara en la película "La Máscara", esa protagonizada por Jim Carrey.
(**) El lector enterado de los asuntos discordianos encontrará que este post está lleno de errores. Sobre los errores, cabe anotar que:

1) Todos son intencionales.
2) Su número está estrechamente relacionado con el 5
3) No son los que parecen ser a primera vista
4) Cada cual está relacionado con otros dos.
5) A pesar de los 4 puntos anteriores, los errores sí implican un alto grado de ignorancia por parte del autor, que simplemente está tratando de parecer más inteligente de lo que es.

COMPREN, COMPREN