sábado, agosto 25, 2007

LEO CON MIS OJOS

Imagen: La lectora, pintura de un tal Fragonard. Tomada de Garden of Praise

No hay caso, los libros también nos dicen lo que queremos oír. No hay otra manera. No conozco la aristocracia decadente francesa, pero Proust me habla de la gente que conozco. No vivo en la sociedad monstruosa e impersonal norteamericana, pero Palahniuk me habla de las neurosis y búsquedas de redención de la gente que vive a mi alrededor. Y Torrente Ballester también convoca arquetipos universales para que se sienten en mi prosaica habitación, encarnados en personajes armados con los rasgos que tengo en mi memoria.

Por eso, no me importa ser demasiado benigno con un autor. En este momento, estoy leyendo a Jodorowsky, y realmente me ha llegado con muchos roces y con muchos peros; presumiblemente por malentendidos verbales. Él no es un escritor, es un hombre de acción. No creo que se obtenga lo mejor de él leyéndolo. Pero yo le doy una oportunidad de aparecerse en mi mundo insignificante, y lo cito con una frase que, para mí, es gigantesca:

No quiero que me ames
Quiero que ames
Los incendios no tienen dueño

Yo creo que el blog aguanta una frase (aparentemente) cursi al año...

sábado, agosto 18, 2007

LA JERINGA INMOBILIARIA

Imagen: Dibujo de El Roto, caricaturista genial español que critica mucho el crecimiento canceroso de nuestra sociedad.

No crean, no pienso despacharme contra nuestra sociedad en su carrera desenfrenada por agotar todos los recursos y colapsar, porque me he hecho el propósito de limitar el contenido político del blog. Voy a darle a eso más bien un tono egocéntrico, para que se vea que me quejo, porque me afecta.

Acá en el Reino Unido, la mayoría de la gente está embarcada en una cosa que llaman la "escalera inmobiliaria". Esto significa que viven en función de pasarse a vivir a una casa o apartamento con más "caché". Lo cual en mi opinión no está mal, en realidad. Hay maneras un poco fastidiosas de forzar a todo el mundo a meterse en ese cuento; uno rápidamente se da cuenta de que los británicos no son tan exigentes con la apariencia personal como los colombianos, a uno no lo discriminan tanto por la manera como se ve, es decir, la ropa que usa, si se afeita bien, si se corta las uñas, si se baña todos los días. Pero vivir en un sitio mal visto, sí se supone que debe ser motivo de vergüenza. Lo cual, por supuesto, me importa un pepino, porque me muevo en un medio académico de geeks y desadaptados; y en ese medio la sociedad no ha sido tan exitosa metiéndo a la gente a esa carrera alocada, aunque sí los tenga del cuello en otros aspectos. Y esos mecanismos de distinción me resbalan, como me resbalaba en mi adolescencia la ropa de marca. Eso, entonces, no es mi problema, aún. El mercado de bienes raíces se mueve rápido, e incluso puedo aspirar a conseguir un apartamento rápidamente para establecer un protectorado de Orland colombo-griego.

El problema, es lo que está detrás de la escalera inmobiliaria: la especulación.

Creada la necesidad, el proveedor comienza a comportarse como un jíbaro (o camello, como se dice en otros lados). La vivienda es la droga de la sociedad. En varios sentidos; es por ejemplo generador de empleo a corto plazo, generador de liquidez para los vampiros zombies mutantes adoradores de satanás del sector financiero, etc. El problema, es que hay un límite de lo que se puede construir antes de que aparezcan los síntomas de la sobredosis. Podría decirse que el cambio climático ya es una resaca de los excesos de estupefaciente pasados. El "mono" dirían los españoles.

Especulación, decía. Los precios se mantienen altos a como de lugar. Se rumora que una fracción no despreciable de la ciudad no está habitada, mientras las plumas (grúas grandes de construcción) invaden todos los límites de la ciudad, hacia adentro y afuera, para ampliar ese porcentaje.

Por otro lado, hubo tiempos, medio premodernos, en que los propietarios le sacaban jugo a eso enlatando decenas de inquilinos en casas pequeñas como quien esconde 101 chinos en Zipaquirá. Y el gobierno, que acá no es del todo canalla, reglamentó eso, otorgando licencias para limitar el número de habitantes en un apartamento. Pero, como buenos burócratas, lo sobre-reglamentaron, en realidad se espera un margen de incumplimiento de la norma, que es de por sí un poco exagerada. Y con eso, les dieron a las agencias inmobiliarias un elemento más para jugar con uno al gato y al ratón.

De modo que, en la tercera semana de buscar apartamento (la primera, no era en serio, la verdad) nos han cambiado varias veces la versión de las reglas del juego según los representantes de las inmobiliarias. Pero ahí seguimos en la lucha para salir del Panóptico.



Otro par de dibujos de El Roto.

jueves, agosto 16, 2007

PALABRAS, PALABRAS, PALABRAS

Imagen: Foto del libro PRINCIPIA DISCORDIA abierto en una página que tiene algo que ver con el número 5, tomada de b4time.net.

Hurgando en la literatura para mi investigación, me encontré un experimento bastante interesante que parece apoyar los modelos extraños tipo "punto de vista" para el lenguaje.

El experimento fue llevado a cabo con pacientes con una condición clínica llamada "alexia" que les impide relacionar palabras escritas con el concepto correspondiente a la palabra, aunque puedan usarlas al hablar. Traduciré y transcribiré entonces la descripción del experimento desde un artículo de Evelyne Andreewsky, del instituto Inserm, en París, publicado por Kluwer en el 2002 como parte del libro "Quantum Mechanics, Mathematics, Cognition and Action: Proposals for a formalized epistemology" editado por Mioara Mugur-Schächter y Alwyn van der Merwe.

En párrafos anteriores del artículo, se había hablado de experimentos con exposición subliminal donde la presentación de una palabra por un tiempo demasiado corto para ser percibida concientemente, acelera el reconocimiento de palabras de significado relacionado, y retrasa el de palabras de significado no relacionado.

El siguiente experimento conductual realizado con pacientes aléxicos llevó a contradicciones similares al subliminal. La alexia "global" es la que padecen los pacientes que parecen incapaces de procesar ningún material escrito. Esto se evalúa asegurándose de que los pacientes no puedan reconocer una letra aislada o una palabra aislada. A estos pacientes se les presentan listas de palabras con una que no corresponde, como por ejemplo:

gato, perro, cerdo, gorra, vaca

Se les pide a los pacientes que detecten la palabra extraña. Al principio se decía que eso era imposible, dadas las dificultades drásticas que tienen estos pacientes con el material escrito. Sin embargo, muchos pacientes fueron perfectamente capaces de señalar la palabra extraña, en el ejemplo, "gorra", sin ser capaces de explicar su elección. Como en los ejemplos subliminales, tal fenómeno, en el marco del acceso "todo o nada" a los significados lexicográficos implica que los pacientes han-y-no-han accedido a los significados de las palabras en la lista.

En mi mente retorcida, estos experimentos claman por una representación cuántica. Yo los interpreto así: En un proceso diferente al reconocimiento del significado de la palabra, y que muy probablemente lo precede, el cerebro reconoce primero un punto de vista en el que la palabra tiene más sentido, y después la procesa dentro de ese punto de vista. El punto de vista, es como una especie de contexto temático, como los que expliqué en "punto de vista".

Y ahí vamos, buscándole el lado cuántico a la cognición...

Nota bibliográfica: El libro en cuestión es de una colección llamada "Fundamental Theories in Physics" que aparentemente son prohibitivamente caros. Sin embargo... ¡ese capítulo se consigue en la interné!

viernes, agosto 03, 2007

SE NOS TOSTÓ, EL NERD

Imagen: Alguien a quien probablemente le interesó mucho menos que a mi la novela de Ken Wilber. Tomado del espacio Flickr de Danestos

Érase una vez un nerd que estudiaba Inteligencia Artificial en el MIT. Probablemente, esta historia está situada en los primreros años del siglo XXI, pero la Inteligencia Artificial no había sido eclipsada por otras áreas, y en ella no brillaba Seth Lloyd como astro fundador.

El Nerd se llamaba Ken Wilber, pero no era el inspirador de la Sociedad Teusaquillense de Estudios Wilberianos, sino más bien otro ¿otro? jovenzuelo influenciado por aquello de la sicología transperosnal, y demás escuelas tostadas. En este punto del texto, el lector avezado e interesado ya se habrá encontrado con varios escollos sospechosos, pero hay una razón: en el fondo, todo es una burla.



Haciendo click en la imagen, puede usted encontrar un poco más de burla, aunque en inglés.

A riesgo de echarlo a perder, voy a traducir un párrafo en el que parece intentar justificar su novela:

"Por ejemplo, si tu nombre es Ken Wilber" -Brinqué en mi silla- "entonces escribiré una novela en la cual uno de sus protagonistas principales es Ken Wilber"... ¿Por qué ella [la conferencista] usó mi nombre?... "El narcicismo arrogante de tal jugada es innegable, pero es lo que se puede esperar"... ¿Por qué dijo ella eso? ... "A esto le llamamos la jugada de Phillip Roth" ... Entonces, ¿por qué no usar el maldito nombre de Phillip Roth como ejemplo? Es decir, ni siquiera conozco a esta Carlton [la conferencista]
"En parte, esta auto-reflexividad es una exploración importante de el mundo del relativismo pluralista*, donde cada sujeto puede convertirse en un objeto para sí mismo, de modo que, a este nivel, se construye una reflexividad casi ilimitada en el cosmos: el mundo es un salón de los espejos infinito, y muchos artistas posmodernos, viendo esta reflexividad, logran retratarla maravillosamente"
"Pero en las manos de la boomeritis, se impone una perspectiva preformal y narcisista como si fuera posformal; el arte de cualquier otro es sobre todo una exposición de mi propio ser, que insertaré en el arte para que todos me vean, y aprecien, y aplaudan. Las mismísimas estructuras de la cognición posformal, como hemos discutido, son un imán para el narcicismo emocional, y bastante de las dos últimas décadas de arte posmoderno se yerguen como un duro testamento de sólo ese hecho"
*Ver más adelante, qué es relativismo pluralista


La idea de la burla, es que BOOMERITIS es una novela posmoderna que fue escrita como burla al posmodernismo. Como una burla escrita desde una cierta perspectiva, que tal vez es mejor descrita como una perspectiva integral. Sin necesidad de advertencia de espoiler (información que echa a perder una película o libro, estilo "el asesino es el mayordomo") diré que según Wilber, hay un proceso natural de desarrollo de la conciencia, de una muy limitada a una no limitada en absoluto, así:

PRIMER ESCALÓN: etapas que se niegan entre sí, y cada cual cree ser la cúspide del desarrollo

1 - Supervivencia. Ejemplo: alguien en condiciones tan precarias que sólo piensa en comer, en no congelarse, en no dejarse matar.
2 - Egocéntrica. Satisfacción de los impulsos primarios inmediatamente posteriores a la supervivencia, como el sexual, o la dominación del medio, incluyendo los demás bichos. Ejemplo: el reguetón. Etapa ética preconvencional: sólo me pueden controlar por la fuerza.
3 - Etnocéntrica. Enfasis en la pertenencia a un grupo, y en distinguirse de otros grupos. Ejemplo: Barras bravas, fundamentalistas reiligiosos. Las reglas por las reglas. Etapa ética convencional: Las reglas son las reglas, y hay que obedecerlas.
4 - Mundocéntrica, o más bien humanocéntrica. Humanismo racionalista. La razón dicta las reglas: utilitarismo, liberalismo. El punto de vista racional es supremo. Creencia en el progreso como acumulación (de conocimiento, de riqueza)
5 - Relativista-Pluralista. Fin de las jerarquías. Adoración de la diversidad y la particularidad. Ambientalismo ingenuo, paganismo, anarquismo (ojo, que hay también otro anarquismo egocéntrico diferente de etapa 2, de "yo hago lo que me da la gana") Relativismo filosófico, posmodernismo, reacción contra el racionalismo.

SEGUNDO ESCALÓN - INTEGRAL
Se comprende la estructura total de las etapas 1 a 5 y se le da a cada cual su lugar en el desarrollo y funcionamiento del individuo y la sociedad. Se supera la idea de que una de las etapas es mejor que otra, simplemente se entienden las relaciones entre ellas. Se aprende a evitar que una trate de predominar sobre las otras, como es la tendencia en el primer escalón.

TERCER ESCALON - TOTAL, UNIVERSAL
Se experimenta de manera directa toda la realidad como un simple desenvolvimiento natural de las posibilidades a través de todas las anteriores etapas, y se llega a la conclusión del Señor Plátano: No importa, y si importa, tampoco importa.


La idea del libro, es que el mundo está atascado en las etapas del primer escalón: la primera etapa en áfrica, el Chocó (Colombia) y otros sitios con pobreza extrema, la segunda entre los pobres del tercer, segundo y primer mundo, y las altas esferas repartiéndose entre conservadores (etapa 3, etnocéntricos) liberales (etapa 4, mundocéntricos) mamertos políticamente correctos (etapa 5, pluralista). Atascados. Según Wilber, hay un trancón en la etapa 5, que, para el que no familiarizado con la dinámica política "indie" gringa, se debe al menos a dos tipos de corchos:

1-LOS BOOMERS, es decir, los viejos hippies mamertos. Gente entre los cuales la etapa 5 se atascó por exceso de egocentrismo remanente que no pudieron limpiar durante su evolución relámpago debida a las drogas y gurúes orientales oportunistas.
2-LOS SLACKERS, es decir los hijos de los boomers, sin norte en la vida, muertos de la malparidez cósmica y mamados de todos los discursos ideológicos. Para ellos no es el egocentrismo lo que los mantiene atascados, sino la falta de estructura; el mundo es una mescolanza ininteligible en la que están perdidos. Posmodernos confundidos.

De modo que el Instituto Integral se creó para disolver poco a poco el trancón. En el libro son un poco escépticos sobre si el trancón se pueda disolver antes de que alguien quiera cortar el nudo gordiano con una bomba nuclear o con una epidemia de diseño, pero les parece que vale la pena intentar. En todo caso, no llegan a hacer referencia a ninguna catástrofe global.

No digo más, entonces, sobre la teoría en la que se basa el libro. Diré, a manera de justificación (¿otra vez justificándose, carajo?), lo que me pareció a mi. MI, MI, MI.

A pesar de que llevo años lidiando, a media marcha, con la obra de Ken Wilber, me aclaró un par de cosas. Y cada vez me parece que Wilber tiene más que decir, aunque su estética y humor tan norteamericano me vayan tan a contrapelo. Y a pesar de que, en el fondo, lo que dice es tan simple que puede parecer trivial. Esto último es una crítica floja, porque eso pasa con cualquier cosa que uno termina entendiendo.

La mayor crítica que le puedo hacer, es su necesidad de apelar a estudios científicos que a veces son dudosos o de dudosa relevancia, aunque no haya necesidad. Cabe la posibilidad de que sea yo el que está equivocado en esto, pero por lo pronto, me sostengo en mi crítica.

Como de costumbre, he dado una opinión exponiendo algo así como el 1% del libro relevante para ese efecto. Hay un 74% relevante para otros efectos, y un 25% que es sólo para hacerlo divertido, que, debo reconocerlo, lo logra. Y agrego que del 75% académico, muy poco es aburrido, aún para alguien no muy interesado en esas cosas. De modo que, en resumen, BOOMERITIS es un buen prekínder de Wilber para el que se quiera comenzar a tostar como el joven nerd Ken.

jueves, julio 26, 2007

ÁNGEL DE LA MUERTE, DULCE COMPAÑÍA

Imagen: Oscar, gato residente de la sección de Demencia Avanzada del hospital de Rhode Island. Tomada de Yahoo News, UK and Ireland.

El punto de vista humano de las cosas suele ser bastante monótono, limitante y engañoso. Y esa telaraña de relaciones humanas en la que cada vez nos enredamos más trata de imponérnoslo todo el tiempo. Menos mal, tenemos humanos excéntricos, y vertebrados no-humanos que con su ejemplo nos pueden dar un pequeño vistazo de cuán arbitraria es nuestra percepción de las cosas, y de que el hecho de que tengamos una mente sofisticadísima para acomodarnos y también para autoengañarnos no implica que nuestro punto de vista sea supremo.

Toda esta diatriba misantropical viene a una noticia que me encontré en uno de mis servidores de correo sobre el gato de planta del ala de demencia senil del hospital de Rhode Island, que de manera impecablemente desprendida proporciona un sofisticado servicio técnico y "humanitario" al hospital. El gato sabe cuál es el siguiente paciente en morir, y le hace una visita compasiva y alentadora, para que muera un poco más feliz.

Como son pacientes de demencia senil, su mente no está en condiciones de amargarles el trámite con pataletas de apego neurótico. No están en condiciones de darse cuenta de que el honor de recibir sus caricias es algo para lo que el gato otorga prioridad a los que "tienen un pie en el otro barrio".

Como pueden ver en la foto, el gato tiene el mismo desprecio de todos los gatos por los simios rosados, pero al mismo tiempo, algo parecido a la "impecabilidad del guerrero" de Castaneda lo mueve a retribuir al hospital la comida que le ahorra el trámite de salir a cazar.

Pueden hallar la noticia en español en el Nuevo Herald (la segunda foto la tomé de ahí)

domingo, julio 22, 2007

MÁS AVANCES TECNOLÓGICOS


Imagen: Aviso de prensa en periódico colombiano en el temprano siglo XX, cortesía de Shoegazer y de los precios cómodos para imprimir de microfilm en la Biblioteca Luis Angel Arango

Yo creo que el Theremin pegaría todavía duro en el Teatro Colón, aunque probablemente ya no lo traería la RCA Victor.

Adenda: Para el que no haya visto la excelente interpretación del Theremin que enlazó nuestro amigo Stavrogin, acá voy a colgar una interpretación bastante menos excelsa, pero aún así divertida, para ilustrar el uso del theremin con uno de esos ejemplos tipo "¡hey, yo no soy japonés, pero aún así podría tocarlo!"


LA MENTE DE LA MÁQUINA

Imagen: Marvin, el robot depresivo de "The Hitch Hiker's Guide to the Galaxy", en la versión cinematográfica.

Durante esta semana se llevó a cabo en la Universidad de Glasgow una Escuela de Verano en Semántica para Multimedia, y me pareció que ese cuento de la semántica computacional bien vale un par de palabras en el blog.

Semántica es, básicamente, el estudio de los significados. En su aspecto computacional, se trata de la representación formal del significado, una representación que las máquinas puedan utilizar. El desarrollo completo de una semántica computacional (como ciencia y como técnica) llevaría, en cierto modo, a que los computadores pudieran entender.

En ese sentido, esta disciplina parece ser la heredera de la Inteligencia Artificial, programa que conoció su apogeo de los 70s a los 80s y decayó en fama y prestigio ante el gran público durante los 90s.

Como heredera de la Inteligencia Artificial, comparte también un talón de aquiles: la escalabilidad. La mayoría de aplicaciones de Inteligiencia Artificial (tal vez los más famosos fueron los sistemas expertos) fueron construídas para resolver problemas muy concretos y delimitados, y presentan serios problemas para ponerse a funcionar a escalas mayores, y mucho más, para atacar problemas más generales. La Red Semántica todavía requiere mucho trabajo humano, y por lo tanto no es escalable. Hasta que todas las labores puedan ser automática y eficiente, habrá mucho excepticismo. De hecho, el excepticismo pareció ser muy frecuente entre los mismos conferencistas y organizadores de la Escuela. Con excepciones, claro, se puede decir que los principiantes creen en la Red Semántica, pero los expertos no.

La ahora famosa Red Semántica nace con pretenciones mucho más modestas que la Inteligencia Artificial. La idea, es que la información disponible en la red global esté estructurada de una manera que facilite representar conceptos y relaciones entre ellos. Inicialmente, los contenidos de la red, o de un repositorio cualquiera de información, tenían estructuras que facilitaban su manejo a un nivel completamente formal, sin apenas representar relaciones semánticas; era el usuario el que les daba finalmente un contenido semántico a los datos que obtenía. Pero en un momento dado, se comenzaron a etiquetar los paquetes de datos, e incluso se comenzó a darle una cierta estructura de relaciones a las etiquetas, con lo que comenzó el programa (hablo de programa de investigación, en el sentido de Lakatos) de la Red Semántica.

Los lectores con una cierta sensibilidad estética habrán notado que he utilizado adefesios de palabra como eso de "multimedia"... para ellos, malas noticias, porque viene algo peor: el hipertexto. Antes de la red semántica, cuando simplemente se trataba de la red a secas, (o, bueno, la red mundial "world wide web") hubo un trabajo más bien burocrático para unificar formatos en la red, y se llegó a uno suficientemente flexible, que permitía incluir texto y objetos que no fueran texto, y, más importante aún, enlazarse con otros documentos. Ese es el hipertexto. Y el formato se llama html (hypertext markup language, lenguaje marcas hipertextuales). He leído textos posmodernos donde le dan cualidades y poderes sobrenaturales. Incluso algunos geeks informáticos (supongo que con novia en Estudios Culturales) se han tragado este cuento animista; pero no nos engañemos, el hipertexto es sólo un formato para poner cosas distintas enlazadas.

Es feo pero podría ser peor: Vannevar Bush había propuesto llamar al hipertexto "memex". Me da la impresión de que por más inteligentes que sean, el buen gusto no es una virtud común entre los gringos.

Ahora bien, para añadirle a eso alguna forma primitiva de sentido, se ha desarrollado, en una manera también burocrática, pero más abierta, académica y con teoría más profunda, esquemas para incluír estructuras de origen semántico en los documentos. Ahí van algunos

XML: un esquema de sintaxis. La ortografía para poder escribir cosas.

RDF: (Resource Description Framework) Un lenguaje para definir objetos (que representarán a los conceptos) con ciertas propiedades, pero, más importante aún, con relaciones. Así se puede evitar la necesidad de usar definiciones prefabricadas de las cosas, y definirlas cuando sea necesario, en una forma estándar.

OWL: (Ontology Web Language) Lenguaje para describir conceptos, sus propiedades y sus clases, y las propiedades de las clases y sus relaciones.

¿Ontologías, entonces? Si, así les llaman. Es claro que no son las mismas ontologías que vienen con las teorías científicas (el conjunto de cosas que suponen que existen) y mucho menos las abstractísimas teorías filosóficas de lo que existe. Éstas son unas enumeraciones de objetos, clasificados y con algunas propiedades suyas y de la clasificación especificadas, y relacionados entre sí de maneras también especificadas. ¿será eso lo mismo que una ontología de verdad?

La ontología de una teoría científica se parece bastante a una ontología como las que se definen con este lenguaje, pero tiene una diferencia fundamental: su fundamento último está en una técnica experimental que permite el acuerdo intersubjetivo. Dice "existen los fotones" y eso está relacionado con cómo los podemos detectar, que viene a ser unas técnicas de laboratorio, e incluso unos laboratorios concretos, de metal, madera, cerámica, cemento y alguna otra cosa. Pero las ontologías de la red, parten de una comunidad de usuarios (porque hacer una ontología que sirva es una tarea titánica que sólo puede hacer un grupo) que aún da muchas cosas por supuestas: es decir, parte de una posición cultural particular y arbitraria.

La Universidad de Princeton desarrolló una ontología con información lingüística de las palabras del idioma inglés, que es como un hiperdiccionario que puede ser consultado por un computador para, por ejemplo, poner mejores rótulos a los documentos de una colección, o para tareas de ese estilo. Puede consultarse en este enlace. Hay una ontología médica muy famosa, que sirve para organizar el volumen absurdo de publicaciones científicas en el área de la salud.

Pero este texto se llama La Mente en la Máquina, y tiene la foto de Marvin, el simpático robot depresivo. "Aquí estoy, una mente del tamaño de un planeta, llevando a los huéspedes al puente. Digan ustedes que hay felicidad en el trabajo, porque yo no lo haré"

Dejaré entonces a un lado mi divagación sobre cómo este esquema puede ser una nueva de globalización que impone una manera de entender las cosas a todo el mundo civilizado, y pasaré a un ejemplo más interesante en el que pensé mientras asistía algunas de las charlas de la escuela. Todo lo que menciono ya se puede hacer, y es incluso escalable, aunque algunas cosas con algo más de trabajo, si uno tiene una máquina suficientemente potente.

El robot graba su entorno con una cámara. Un sistema de detección de objetos le permite aislarlos, rotularlos, y reconocerlos posteriormente. Todo esto, en tiempo real. Mediante procedimientos lógicos y estadísticos, puede integrar imagen, sonido, e información de otros sensores, a la descripción del objeto. Una observación sistemática del objeto, le permite establecer relaciones con otros objetos que tenga debidamente caracterizados. El robot puede establecer su propia ontología. Define objetos, relaciones y sucesos, y puede utilizar esa información para predecir eventos futuros (aunque, hasta ahora, en una forma no muy sofisticada)

En particular, puede describir la identidad y ciertas acciones de sujetos humanos de una manera bastante eficiente y rápida.

El robot no tiene que ser un robot, de hecho puede ser una cuadrilla de robots autónomos que compartan su información. Lo mismo que hacen con objetos observados en su exterior, puede utilizarlo con objetos en su memoria, incluyendo rutinas y programas; La mayor parte información sobre éstos no es necesariamente estadística, como la de los objetos externos, aunque puede serlo. Puede modificar los objetos de su entorno y los mismos objetos que usa para procesar información con un cierto criterio, para aprender y para otras tareas.

Mi escenario imaginado me deja, sin embargo, algunas dudas:

  1. Si se le permite al robot modificar sus objetos internos, podría tener problemas para compartir su información con otro robot que los haya modificado de otro modo. Hay que establecer un nivel mínimo que no pueda modificar, si se pretende que se comunique.
  2. El "criterio" con el que actúte el robot tiene que referirse a una ontología preexistente. Ahí pueden introducirse, por ejemplo, las leyes de Asimov. Pero me parece que ahí diverge la "inteligencia" de nuestro robot de la humana, porque la motivación humana es un proceso poco racional, que involucra hormonas y mucha bioquímica. Sospecho que el problema de formalizar la motivación es una cosa horrorosamente compleja.
En todo caso, es sugerente la cosa.

Una lectura recomendada, aunque en inglés.

martes, julio 17, 2007

INFORME DE DAÑOS

Imagen: Comedor de la "Casa para un Amante del Arte" diseñada por Charles Rennie Mackintosh. Tomada de Rampant Scotland.


Bueeeenas, para lo del culto del ego en eso de los blogs.


Hoy me decidí por uno de esos posts personales que no deberían interesarle a nadie, pero logran niveles inesperados de lectura. Bueno, realmente no tiene por qué suceder que mucha gente lea esto, realmente. Este es simplemente un simple informe egocéntrico de mis últimas semanas, algo tremendamente bloguero. Pero es que por esta vez mi vida parece que no está tan aburrida.

Por ejemplo, conocí a un man que fue manager de los Kings of Convenience. Y él está presentando un estudio completamente científico y vagamente informático sobre semántica y comunicación en públicos de música acá en Glasgow. Y que me puse a hablar con él de Information Retrieval y de Brit Pop. Un tipo "del negocio del espectáculo", en un pais donde eso no es una vergüenza, haciendo una maestría, y hablando de audiencias y ese tipo de cosas, a un público de gente de ciencias de la computación. Hasta me di el lujo de soltarle una frase de una de las personas lúcidas que conozco: "el brit pop era una enfermedad venérea transmitida por Justine Frishman" (mil perdones, shoegazer) No se si lo anterior sea un poco paila, dado que él es también crítico de rock...

O que fui acá en Glasgow a la Casa Para un Amante del Arte, sitio que me dejó sin aliento, como pocas obras arquitectónicas lo han hecho. Este señor Mackintosh era un maldito genio. Y pude degustar allí una versión refinadísima del haggis escocés, junto con otras delicadezas culinarias.

O que tuvimos una discusión de esas irreductibles, donde cada cual termina sin transigir en su posición, sobre arquitectura, con mi director, un tipo absurdamente culto y para nada ignorante del asunto. Amén de ser también, claro, una vaca sagrada en su campo a nivel mundial. Él no parece apreciar la arquitectura moderna en todo su valor. Ah, qué sería de mí sin mis influencias, jejeje.

Aparte, una modesta investigación tremendamente poco rigurosa acerca del hecho de que los europeos aparentemente más afines a los chibchas del altiplano parecen ser los griegos, y los irlandeses parecen ser lo más parecido a un chibcha, en general, entre los europeos. He corroborado mi prejuicio de que los checos son muy divertidos, en el sentido desquiciado. Aparte, nuevamente, de que los iraníes son muchísimo más civilizados de lo que uno cree, y de que hay muchas rumanas bonitas. Qué otra cosa... Ah, si. La síntesis artificial de habla humana está muy avanzada, pero el reconocimiento de voz no tanto. Ya casi pueden lograr a Marvin, el androide paranoide, diciendo con tono desengañado "no me hablen de la vida..." con una voz cargadísima de depresión. Pero el auto fantástico, que responde a las ordenes de ese Michael tan ochentero, todavía se demora.

Ah, bueno, y los daños. Son que el artículo que quería mandar hoy todavía necesita bastante trabajo, y mi director no puede revisarlo sino hasta dentro de unos días. Lo bueno, es que no hay peligro de que ocurra como con la arquitectura.

COMPREN, COMPREN